Robsalz
Poeta que considera el portal su segunda casa
Hoy le escribo a aquella señora
que me roba la mente y la cordura,
hoy le escribo a aquel hombre
que me dejó su corbata y una duda.
Hoy le escribo a aquél niño
que me pidió pan para la cena,
hoy le escribo a la niña
que no conoce las muñecas.
Pero róbame tú la paz de mis sueños,
ven y toma mis alegrías y anhelos.
Hoy le escribo a la madre
que perdió a su bebé,
y hasta al cura
con el que me confesé.
A esa chica de la que me enamoré
y que hoy, hoy es toda una mujer.
que me roba la mente y la cordura,
hoy le escribo a aquel hombre
que me dejó su corbata y una duda.
Hoy le escribo a aquél niño
que me pidió pan para la cena,
hoy le escribo a la niña
que no conoce las muñecas.
Pero róbame tú la paz de mis sueños,
ven y toma mis alegrías y anhelos.
Hoy le escribo a la madre
que perdió a su bebé,
y hasta al cura
con el que me confesé.
A esa chica de la que me enamoré
y que hoy, hoy es toda una mujer.