La Corporación
Poeta veterano
desde el evaristo corumelo
no consigo matar tu imagen
a pesar de la nube que el santo Marlboro
procura para mi salvación
quizás sólo para eso viva
para que mis despojos te olviden
para que me torture la duda
cada vez que pierdo la oportunidad
de estar dentro de tu boca
de succionar sin pudor
la blasfemia última de tu vagina
para imaginar cada minuto tus muslos
tus prominentes labios
la vulva que sobresale de tu biquini
en esa forma de volcán entretelas
en el que se cuela mi mirada y tu ética
a fuego marcada en la piel
como el más indeleble tatuaje
sobre cuyas arenas
mi pantalón pide auxilio
a punto de estallar la bragueta
en tenaz resistencia al falo
ya sin indulto posible
y me provocas un angustia atroz
no quiero llamarte
cuando paseas frente a mi cuartucho de hotel
contoneándote con tus amigas
y lanzas una mirada furtiva hacia mi ventana
sabiendo que te espío
mientras refresco mi boca con cerveza cavernaria
mi memoria con el tacto de tu pelo
de tu nuca impelida a tragar esperma
cuando mis manos
siguen la imparable ruta hacia un orgasmo
solitario
cuando dejas que el viento levante tu minúscula falda
tus acentos de puta inocente
vocación sin remedio de un ego
que como el mío
está condenado de antemano al infierno
de nuestras dudas y sus sombras
siempre eternos infantes sin misericordia posible
elPrior
no consigo matar tu imagen
a pesar de la nube que el santo Marlboro
procura para mi salvación
quizás sólo para eso viva
para que mis despojos te olviden
para que me torture la duda
cada vez que pierdo la oportunidad
de estar dentro de tu boca
de succionar sin pudor
la blasfemia última de tu vagina
para imaginar cada minuto tus muslos
tus prominentes labios
la vulva que sobresale de tu biquini
en esa forma de volcán entretelas
en el que se cuela mi mirada y tu ética
a fuego marcada en la piel
como el más indeleble tatuaje
sobre cuyas arenas
mi pantalón pide auxilio
a punto de estallar la bragueta
en tenaz resistencia al falo
ya sin indulto posible
y me provocas un angustia atroz
no quiero llamarte
cuando paseas frente a mi cuartucho de hotel
contoneándote con tus amigas
y lanzas una mirada furtiva hacia mi ventana
sabiendo que te espío
mientras refresco mi boca con cerveza cavernaria
mi memoria con el tacto de tu pelo
de tu nuca impelida a tragar esperma
cuando mis manos
siguen la imparable ruta hacia un orgasmo
solitario
cuando dejas que el viento levante tu minúscula falda
tus acentos de puta inocente
vocación sin remedio de un ego
que como el mío
está condenado de antemano al infierno
de nuestras dudas y sus sombras
siempre eternos infantes sin misericordia posible
elPrior
Última edición: