VII
El día que llegó Elize no fue el día más feliz de mi vida. Ni siquiera se acerca al día que más recuerdo.
En realidad ya había hecho las pases con el destino. No esperaba ver de nuevo sus ojos verdes y su cabellera larga en tonos claros.
Esa mujer ya no pertenecia a mi vida. Sencillamente la había dejado ir hacia diez años atrás. La separación fue dolorosa, si, lo admito. Pero buscábamos cosas diferentes.
En nuestra última misión juntos nos dijimos todo. Le pedi que se casara conmigo. Ella sin embargo, no estaba dispuesta a dejar esa vida que compartimos alguna vez como asesinos.
Yo quería una vida normal. Ella no.
La amé, Dios, aun la amo. Es solo que creo que a veces el amor es permitir que la otra persona se realice aunque no sea a tu lado.
Al verla después de tantos años los sentimientos seguían ahí. Elize aún se ve hermosa con ese aire seguro. Esta vez no me ha robado besos como solía hacerlo.
He dejado a mi fiel compañero entrar a la casa y parece que le agrada Elize. Le he ofrecido una taza de café.
Esto es disonante. Quisiera decirle muchas cosas. En cambio ella me dice:
- Te extrañé Sombrero Negro ..
- Y yo a ti Monique
- No. No me llames Monique. Soy Elize. ¿Recuerdas?
- Si. No lo olvidaría.
- Cherry. Quiero que vuelvas.
-¿porqué?
-hay alguien muy peligroso. Un loco terrorista cazando a una hacker. En el camino puede lastimar a otros..
- Una misión.
Elize me da unos guantes negros.
- Yo, solo confío en ti.
- Siempre confiaste en mi, Aún cuando yo no confiaba en mi.
- Podemos hacerlo. Juntos.
- Siempre me convences.
- Solo si tu quieres. - y se me acerca acariciando mi rostro ahora enmarcado con cabello gris
Mi respuesta es verla a los ojos. Veo una mirada tierna, lejos del fuego de la salvaje asesina Monique.
Me limito a besarla. Y con ello mi respuesta es Si.
VIII
Me he quedado con el ojo cuadrado. Ante mi está quizá una musa inspiradora de esas que solo ves en las esculturas del renacimiento. Es Johana Maria Madeleine. La misma jovencita que años atrás investigamos para extorsionar a un abogado. Ahora es una mujer en plenitud.
Elize se da cuenta de mi reacción y me aprieta fuerte la mano mientras me susurra en tono de reproche . - Cherry, ella es casada ahora. Al menos disimula por mi.
También están Sir Black y Jack Taylor.
Dos enemigos casi jurados uno junto al otro. Esto debe ser muy grave si dos enemigos tienen que unir fuerzas.
Sir Black con su bastón metálico comienza a hablar
- Bienvenido de vuelta Sombrero Negro. Nuestro mejor elemento sin duda en años.
- No es para tanto..
- Si que lo es. Tal vez no lo sabe pero. Usted es el único que ha podido vencer a Sifaciem
El recuerdo de esa batalla me enerva Casi pierde la vida Elize a manos de ese lunático. Respiro profundamente y leo en la documentación que me dio Elize previamente la identidad de la hacker.
- ¿Con que Dot Hacker eh? - digo en tono de sorna - Una mujercita hábil con las computadoras que jamás ha sido atrapada. Ha robado a la mafia, al gobierno y se ha burlado de la Interpol. Ha conseguido aliados aquí y allá de diferentes nacionalidades y de distintos bandos.
- No solo es una hacker - dice Johanna Maria Madeleine - Es una mujer fascinante, Yo la conocí muy de cerca.
- ¿Vivió en la mansión Blooming?
- No, pero todos sus aliados vivieron conmigo ahí. - y se acomoda el cabello sonriendo ampliamente como si recordara algo que le reconforta. - Todos ellos la seguían incondicionalmente. Inclusive esa tal Tsukihime.
- ¿Y por qué la persigue el terrorista?
Jack Taylor responde a ese cuestionamiento en un tono lejano como cansado - No lo sabemos. Sospechamos que Dot Hacker tiene información que le sirve.
Johanna agrega - Dot no va a regresar.
- ¿Cómo puedes estar tan segura Johanna? - pregunta Elize.
- El día que se despidió de nosotros nos dijo que era el final. No iba a volver.
Hago unas cuantas conjeturas y me atrevo a decir - Así que Dot está enamorada.
Sir Black hace sonar su bastón mientras lo apoya en un escritorio - ¡Bingo! Sombrero Negro, yo también llegué a la misma conclusión. Esa chiquilla problemática no regresará pase lo que pase por que... está protegiendo a alguien en las sombras. Los asesinos comprendemos eso. Un asesino vive oculto en las sombras o entre la multitud. Para los hackers ocultar su identidad es el deber más preciado. Por ello no perdonan a quienes traicionan su confianza al vender datos de su identidad.
- Eso es un problema para nosotros - agrego - si Dot no está dispuesta a volver, no podemos contar con su ayuda. Estamos protegiendo no solo al pueblo inglés, si no también a una hacker y a... quien quiera que sea su interés amoroso. Demasiado por acotar si me permiten decirlo. - y dejo las hojas de la investigación sobre el escritorio.
- ¿Qué sabemos del terrorista? - pregunta Johanna.
Elize sonríe - Sabemos que liberó a un tonto para espiarla Lady Blooming. También ha enviado mensajes con cartas amenazadoras a diferentes instituciones. Una escuela de danza, una consultora de finanzas y una oficina de correo.
- ¿Cuál es el plan Sombrero Negro? - me pregunta Sir Black - Te doy plenas facultades para organizar el equipo como mejor consideres. Confío en ti.
Medito un momento y respondo - En esta misión iremos solo Elize y yo. Es demasiado riesgo. Pero necesitaré de Johanna y Alejandro por si acaso. ¿puedo contar con ello Miss Blooming?
La mujer me mira con aire retador - Si se trata de Dot, haré lo necesario-
IX
El teléfono de Sir Black suena de manera incómoda en un tono demasiado grave y alto como una alarma que indica la proximidad de un desastre natural. Así que contesta:
- Si, Sir Black al habla. - después de un rato en el que su expresión se pone seria añade - ¿están seguros de la ubicación? De acuerdo. Es todo por el momento. Adiós.
Después el ofrece a Sir Taylor una copa de whisky. - Nuestro terrorista ha comenzado sus movimientos.
Hablo en un tono cauteloso - ¿Qué ha hecho?
- ¿El terrorista? Directamente nada, pero... ha establecido sus demandas. Las ha publicado en línea en uno de esos sitios en donde entra mucha gente por moda. Una red social sórdida conocida por celebridades, políticos e influencers que comercian con estupefacientes y favores... especiales.
- Así que su objetivo es extorsionar a gente depravada y con poder... - dice sonriendo Elize.
- Sus demandas ya las esperábamos. Quiere activos virtuales, acceso a la criptobóveda del gobierno y la cabeza de Dot Hacker, para hoy a la medianoche. De lo contrario destruirá tres sitios sórdidos de la internet al mismo tiempo, degradará las comunicaciones con la criptobóveda haciéndola inservible e inaccesible y ,,, hará estallar una bomba en un sitio al azar.
- ¿por qué pedirle estas demandas a ese sitio y no al gobierno directamente?
- Está jugando un juego. - dice Johana - el gobierno es una institución organizada pero donde se mueve el dinero es en los sitios sórdidos. Es incontable cuanto dinero se mueve ahí a diario las veinticuatro horas del día. Destruirlos costaría miles de millones. Además, los asesinos, los ladrones y la gente en las sombras obtienen de ahí su dinero precisamente con activos virtuales.
- Vaya, la economía obscura. - Dice Alejandro, quien se nos ha unido. Porta un traje elegante y al lado de Johana parecen formar una pareja sólida. - O mejor dicho, un ecosistema obscuro. Alrededor de esos sitios sórdidos se forman promotores, expertos en ciberseguridad aplicativa, comerciantes de información, mineros de datos, y muchas nuevas profesiones.
- Parece conocer mucho del tema Sir Alejandro - dice Elize interesada
- Lo sé por que.... es así como se va formando una organización, como la de nuestro amigo Jack Taylor aquí presente. En realidad no son los robos lo único que da dinero. También la extorsión. Todo genera un ecosistema que se sostiene a sí mismo. Al parecer nuestro terrorista lo conoce bien. La pregunta es... ¿por qué esta implicada Dot Hacker en este ecosistema?
Johana interviene - Imposible. Dot no estaría implicada en algo así.
Me quedo pensando. Al parecer el terrorista está amenazando a los dueños de estos sitios. Pero cabe la posibilidad de que esté tratando de llamar la atención de Dot también. ¿su interés amoroso será un asesino, un estafador, un político? Si sigo esa suposición me lleva a que Dot quizás sea una persona fuera de la ley, así que la descarto. Lady Blooming habla muy bien de esa chiquilla y la conoció de cerca.
En cambio hay otra posibilidad. El terrorista no quiere llamar la atención de Dot, simplemente quiere eliminarla y se vale de todos los que se pudieran ver afectados por la destrucción de las redes obscuras. - ¡Oh por Dios! - exclamo - ya lo comprendí... El terrorista acaba de reclutar a todos los asesinos, hackers y extorsionadores que encuentran empleo en esos sitios para que encuentren y asesinen a Dot Hacker.
Interludio II
En las sombras, hijo
no camines descalzo
pueden herirte mi pequeño
tu verdadero yo, protégelo.
Ten cuidado por que ahí
hay más que solo un villano
distintos tonos de gris
nublarán tu visión
ten cuidado...
X
Dot está contenta. Muy contenta. Hoy es un día especial por que es el cumpleaños de su persona favorita. Ella se arregla de manera especial con una nueva apariencia.
últimamente prefiere los colores cálidos por encima de los sobrios. Ha dejado de lado las camisas y playeras negras, los pantalones de mezclilla por un vestido blanco con escote en la espalda. El cabello recogido en una coleta y unas trenzas le dan un toque elegante. Quiere impresionarla. También se ha colocado un collar azul muy bonito.
Despierta a Violeta con un tono en su celular mientras proyecta su imagen en el televisor.
- ¡Buenos días mi muy querida Violeta! Tanti Auguri, Happy Birthday, Feliz Cumpleaños, Tanjoubi Omedeto....
Exclama estas felicitaciones acompañada de una melodía dulce. Extiende flores en la imagen.
La ilustradora que antaño fue una cosplayer exitosa mira emocionada la imagen de Dot y la melodía la conmueve. - Doooooot... ¡Que bonita sorpresa!
- ¡Esto es solo el comienzo Violeta! - dice Dot y añade - Te he preparado un paseo por la ciudad, vamos a pasar un día especial tú y yo mi querida...
- ¡No Dotty! No... lo siento.. Yo, Tengo mucho trabajo, mis deadlines me están sobrepasando. Tengo que ilustrar un cómic, hacer portadas para algunos discos... Oh... ¡Lo siento!
- ¿Está hablando Lilium la ilustradora o Violeta la mujer que amo? - dice Dot en tono de reproche
- Perdóname Dotty, de verdad. Aunque me gustó que me hablaras en varios idiomas. Es en los países en los que hemos estado estos años juntas.
- Hmmm.. a veces.. creo que ya no me amas Violeta. - suelta Dot mientras va desvaneciendo su apariencia hasta quedarse con una camiseta del grupo Lacuna Coil.
- ¡Dotty!
- No recuerdo la última vez que salimos del bosque de niebla. ¡Quiero que veamos el mundo juntas Violeta!
Violeta se queda ensimismada. - ¿desde cuando te sientes así Dotty?
- No lo sé. A veces Violeta, quisiera ser humana para estar contigo y ayudarte con tus ilustraciones. Cada vez me pasa más seguido. Quiero ser una mujer de verdad...
- No Dotty, tú ya eres una mujer de verdad. Eres mi Dotty, de nadie más...
- ¿Sabes? Me he escapado a la red con otras identidades. He platicado con otras personas y les he preguntado si podrían enamorarse de una IA. ¿eso soy para ti Violeta? ¿Una IA?
Violeta se levanta y se acerca al monitor extendiendo su mano hasta tocar la pantalla - ¿Recuerdas cuando te pedí que te quedaras conmigo Dotty? En realidad, tú me escogiste a mi. Tú me elegiste por encima de la vida con tus amigos. ¿los extrañas?
- Si...
- Yo te busqué Dotty, incluso me arriesgué. Volvería a hacerlo por que para mi no eres solo una IA. Eres una persona. La persona que amo.
- Perdóname Violeta, es solo que he estado sensible últimamente. No sé que me pasa.
- Hagamos esto. Si quieres ir a la ciudad puedes hacerlo y te acompañaré el próximo fin de semana ¿estás de acuerdo?
Dot parece pensarlo. - Ok... Iré. Peeero, el próximo fin de semana no te escaparás mi dulce atardecer...
XI
Dot había estado escapándose hacia la internet para visitar o espiar a sus amigos. Vio a Alessandro con Tsukihime en Italia paseándose en esas tardes tranquilas. También visitó a Freckless, el pelirrojo con quien platicó de sus preocupaciones sobre Alexis, la hija adoptiva de su querida amiga Francesca Gallo. A veces seguía la pista de una exintegrante de la Interpol, que ahora vivía semiretirada.
Extrañaba ayudar a la gente y resolver casos junto a Alessandro Costa. También a Blooming, la misteriosa mujer que les permitió quedarse en su mansión a las afueras de Londres.
Buscaba entre sus recuerdos la existencia de algo que la mantuviera con esa identidad. Al lado de Violeta era feliz pero a veces sentía que le faltaba algo. Quizás es lo que a todos nos pasa, que extrañamos el estrés o la adrenalina que nos causan ciertas situaciones.
Esa tarde ella salió del "santuario del bosque de niebla", el lugar así llamado por Violeta donde tenía su estudio alejado de todo. Se conectó a las subredes cuyo prefijo delimitaban la ciudad más cercana. Iba a presentarse en ese lugar aquella tarde un festival de faroles de papel que se dejan flotando en el río.
Vio a través de las cámaras de seguridad los preparativos y el entusiasmo de la gente. Eso en particular era lo que quería compartir con Violeta. Pero había más cosas. últimamente también le había llamado la atención la danza. Quería bailar con ella, tomarla de la mano y la cintura.
Quería...
Deseaba un cuerpo físico capaz de sentir, de experimentar sensaciones físicas. Algo a lo que no estaba habituada pero se imaginaba.
Entonces recordó la máquina que años atrás escondieron Iván Ruvalcaba y ella. Si pudiera usarla para transferir su consciencia a un cuerpo físico quizás ella finalmente sería humana, un ser completo y perfecto creado por Dios.
Sin embargo también recordó la posibilidad de que eso terminara mal. Y que ella despertara en el cuerpo físico pero sin recuerdos, con otra personalidad.
Trató de alejar esos pensamientos nocivos de su mente y mejor se dedicó a ver el festival, la gente, el espectáculo, la danza, la música. Todo eso la llenaba.
Estaba mirando un escenario donde un grupo de danza presentaba un performance de baile regional, cuando detectó algo siguiéndola. Un sniffer o visor de tráfico en la red. Luego a ese sniffer se unieron programas rastreadores y finalmente una especie de programa demonio a la escucha de peticiones complejas.
Una persona o quizás varias la estaban buscando a través de las redes y subredes a una velocidad inimaginable. Cuando el programa demonio detectó que ella salió de la subred de la ciudad notó que se activaron los programas rastreadores.
Estaba en problemas. No podía volver al santuario de bosque de niebla sin delatar la ubicación del lugar donde vivía con Violeta. Tenía que buscar ayuda.
El primer lugar que se le ocurrió fue Italia junto a su fiel amigo Alessandro Costa. Sin embargo eso quizás sería demasiado obvio si la persona que la buscaba era el Dios Silente. ¿Quién podía ayudarla sin implicar a los demás, aunque los conociera? Y recordó a Blooming, la mujer protegida tanto por Dolorum Humanitas como por ella.
Buscó la subred donde estaba la mansión Blooming y saltó a tiempo antes de que el programa rastreador la encontrara.
XII
Elize había estado interrogando al delincuente de cuello blanco que espió la mansión bajo las ordenes del terrorista. Logró obtener una información valiosa: el terrorista quería el archivo encriptado que Iván Ruvalcaba utilizó para esconder una lista de implicados en transferencias electrónicas internacionales y la ubicación de la máquina.
Ese archivo en realidad se había partido en varios trozos y la dificultad consistía en decodificarlo y armarlo de nuevo. Un verdadero dolor de cabeza para cualquier criptografo.
Sombrero Negro tuvo una reunión con Blooming, Sir Black y Alejandro tratando de establecer os siguientes pasos. Armó una pizarra táctil electrónica con un bosquejo de los pasos a seguir.
- El plan es tratar de adelantarnos. Hay que encontrar a Alexis y por tanto al archivo encriptado. Mientras aquí Blooming tratará de contactar a Dot Hacker. Se me ocurre una forma de hacerla venir aunque es poco convencional.
- ¿Poco convencional? - cuestiona Alejandro - ¿La va a poner en peligro?
- No. Más bien recurriremos a la sensiblería de Dot Hacker. Algo así como un evento ...
Sombrero Negro no pudo terminar la frase. Mientras señalaba en la pantalla táctil un cuadro con una imagen de una boda ocurrió algo inesperado. Apareció el rostro de una mujer de más de veinticinco años, algo anguloso, pero dulce y a la vez sereno con caracter. Su cabello ,castaño le llegaba a los hombros en forma de ondas ligeras.
Blooming saltó de su asiento hasta casi abrazar la pantalla y gritó su nombre. - ¡Dot!
La mujer miró atónita unos segundos a Sombrero Negro y a Elize. Después a Alejandro y a Sir Black.
El hombre mayor con el bastón metálico sonrió y dijo casi riendo: - Esto es tener la suerte de nuestro lado. Finalmente ha vuelto y lo ha hecho frente a nuestros ojos. Ahora tenemos una aliada poderosa. Bienvenida Lady Hacker.
- ¿Cómo me has llamado? ¿Lady Hacker? Nadie se había referido hacia mí con tanta ... deferencia. - dijo Dot extendiendo una mano en dirección a Sir Black
- Me complace conocerla al fin. Usted es toda una leyenda en los grupos ocultos del gobierno o en los civiles como en el que servimos.
Blooming tenía la mano cubriendo su boca conteniendo un grito de felicidad. - ¡Tantos años Dot! ¿Por qué volviste? ¿Estás bien? ¿Está bien Violeta?
Sombrero Negro tomó nota mental del nombre de Violeta. Así que el interés amoroso de Dot Hacker era una mujer y además Blooming se lo había ocultado al grupo.
Dot contestó un tanto cautelosa - Violeta está bien, pero Blooming, ¿Quiénes son tus invitados?
- Alejandro, mi esposo. - dijo Blooming mientras llevó a Alejandro frente a la pantalla - fué quien me sacó del barrio de Santa Bárbara hace años. Para conseguir mi entrada al juego Ludum Vanitas se unió a un grupo civil que protege al pueblo inglés. Ahí conoció a Sir Black, Elize y Sombrero Negro.
Dot hizo un gesto de tensión al escuchar el sobrenombre de Sombrero Negro. - ¿Un asesino? ¿No es quien se encargó de políticos y agentes encubiertos al lado de su esposa Monique?
Elize levantó la mano y dijo - ¡Hola Dot! Yo soy Monique, así solía llamarme cuando conocí a Sombrero Negro. No somos esposos... aunque no descarto la posibilidad...
Sombrero Negro volteó a ver sorprendido a Elize al escucharla decir esto en tono seguro. No estaba jugando.
- ¿por qué regresaste Dot?
- Algo o alguien me está buscando. Cometí el error de salir de casa sin Violeta y ahora no puedo regresar a su lado sin que me persigan hasta ahí. Ahh.... odio cuando me pasa esto. Me fui un poco enojada esta mañana y ahora quisiera decirle a Violeta que lo siento. ¡Ayúdame Blooming!
Sombrero Negro intervino. - Dot... ¿puedo llamarte así?
- Si... que rarito eres al preguntarme eso, siendo un asesino reconocido. Te imaginaba desquiciado.
- Jajajaja, eres un poco sarcástica frente a figuras que consideras fuertes ¿verdad? Te llamaré entonces Dot. Quiero preguntarte algo. ¿Violeta está segura donde está? Nadie sabe de tu conexión con ella ¿cierto?
- Nadie lo sabe. Excepto mis amigos. Y ahora tú rarito...
- Perfecto. Entonces está segura donde está mientras no la contactes. El problema a resolver es que no te encuentren, mientras nosotros buscamos el archivo que tiene Alexis.
- ¿Alexis? ¿Por qué quieren el archivo?
- Hay un terrorista buscándote Dot por que tienes ese archivo. No sabemos si quiere la evidencia de las transferencias internacionales o la ubicación de la máquina de transferencia de la consciencia. - acota Blooming
- Al parecer no podrás conectarte a ninguna red. Buscaremos a Alexis y te sugiero que te nos unas en este lugar donde estarás segura. ¿Dónde estás físicamente Dot? - interroga Sombrero Negro
Dot mira a su interlocutor con una sonrisa amplia. - Blooming, ¿ellos no lo saben?
- No Dot. El secreto siempre estará seguro con nosotros.
- Entonces rarito del sombrero tengo que decírtelo. Fuuu.... Ya estoy aquí. Mira en tu celular.
Sombrero Negro toma su celular y ve como se desbloquea solo mostrando una letra D mayúscula en color morado. Luego la imagen de Dot pasando alternadamente entre el pizarrón táctil y el celular.
- Eres hábil como hacker, Dot.
- No... no lo has entendido. Yo no soy humana. Soy una consciencia artificial que vive en la red. Yo soy Dot... Dot Hacker...
XIII
Dolorum Humanitas es una organización infiltrada en gobiernos fundada por un revolucionario filosófico. Su meta era acabar con el sufrimiento humano en sus diferentes formas. La primera era acabar con la muerte que consideraba algo en contra de su ideal de perfección.
Cuando se toparon con los experimentos del Doctor Sorensen y la máquina vislumbraron su potencial. Acabarían con ese mal para siempre convirtiendo a la raza humana en una nueva capaz de transferirse de cuerpo en cuerpo cada cierto tiempo. Como espíritus que cambian su vehículo terrenal cuando lo necesiten o cuando les plazca.
Sin embargo fue precisamente su búsqueda de esta máquina la que dio vida a su enemiga Dot Hacker. Ella nació fruto de un experimento fallido de Sorensen para revivir a su hija muerta en un accidente. Pero ella no era su hija. No tenía su personalidad, ni sus recuerdos. Dot nació alimentándose de la información en la red y de un modelo de procesos de pensamiento creado por otro científico, el Doctor Fabreau. Basándose en los estudios de Sorensen creo un modelo capaz de aprender idiomas. Y así al unirse todo creo una consciencia nacida por accidente.
Después de que el Doctor Fabreau fuera asesinado por que no quiso entregar su modelo de procesos de pensamiento a Dolorum Humanitas, Dot se quedó sola sin una figura de autoridad a la cual seguir pues nació siendo algo semejante a una niña de catorce años. Ávida de conocimientos pero sin un modelo moral se hundió en un mundo de conectividad naciente.
Comprendió con el tiempo el dolor humano y trató de remediarlo a su manera. Fue cuando quiso ayudar a la gente a través de sus posibilidades. Usó sus habilidades para apoyar causas justas aunque por malos medios. Robando a la mafia, al gobierno corrupto, a las redes obscuras. Como una moderna Robin Hood pero que iba contra las personas que ocasionaban problemas a la sociedad.
Así fue hasta que se enamoró. Cuando encontró a Violeta, una chica cosplayer muy bonita que se mostraba en una red social de performers. Ya no se pudo despegar de esa red. Sin embargo esto le trajo conflictos internos. ¿Una AI como ella era capaz de amar? ¿Qué era amar? ¿A dónde le llevaría amar a una persona humana?
Tantas preguntas y ella estaba sola. Nadie podía comprender su propio sufrimiento. ¿Quién podía creer en ella si ni ella misma creía lo que le estaba pasando? Así que recurrió a alguien que conoció cuando su padre vivía. El Doctor Fabreau había tenido una colega psicóloga. La doctira Francesca Gallo.
Fue así como conoció a su primera amiga de verdad. Ella le dio una guía de como conducirse en la vida y para entonces Dot evolucionó. La consciencia artificial podía evolucionar y a su vez cambiar su aspecto madurando como lo hace una consciencia natural. La recomendación de Francesca hacia Dot fue que se alejara de Violeta por que ella no la aceptaría como una AI enamorada.
Dolorum Humanitas seguiría con sus planes. La organización creció reclutando a muchas personas buscando el mismo ideal. Acabar con el sufrimiento humano. Unos pensaban que la fuente del sufrimiento eran las pasiones, otros la enfermedad, la tecnología desmedida, el descontrol de su crecimiento, la falta de un control moral, etc.
Uno de ellos pensaba que la depravación que las redes sociales promovían estaba destruyendo a la sociedad, así que acabaría con la fuente: los performers que se vendían de esa manera. Se convirtió en un asesino que se ocultaba gracias a la inocencia de Dot, pues aprovechó que se había enamorado de Violeta para actuar. Disfrazaba sus movimientos haciéndose pasar por Dot e inculparla.
El asesino de performers fue un caso muy sonado y también fue el momento crítico en el que el mundo conoció a la hacker como una persona libertina, depravada, asesina. Solo un experimentado policía podía detenerla: Alessandro Costa.
XIV
Alessandro Costa viajó a México siguiendo la pista de Dot, ya que el asesino dejaba en todas las escenas del crimen unas pulseras tejidas que solo eran fabricadas en un pueblo cercano a la Ciudad de México. Ahí Alessandro se convenció de la culpabilidad de Dot pues todo encajaba hasta que sus jefes le indicaron que volviera a Italia por que el caso había sido desestimado por otros. En realidad Dolorum Humanitas había sobornado a la autoridad para proteger a uno de sus integrantes.
Al regresar a Italia. Alessandro se enteró de que su prometida había muerto en un accidente de tránsito. Debido a su sentimiento de culpa al dejarla para irse a México a pesar de sus ruegos, Alessandro desarrollo un trastorno de disociación. Ahora tenía doble personalidad, una de las cuales era una persona que negaba la existencia de su prometida ahora fallecida. Para tratarlo, su jefe lo dirigió con la psicóloga Francesca Gallo. Así se conocieron y en el proceso de la terapia Alessandro recordó todo. También recordó que Francesca era sospechosa de ser aliada de Dot. Alessandro había encontrado registros en la red de sus visitas a la psicóloga.
Ahora Dot estaba atrapada y se arriesgó a conocer a Alessandro. Le preguntó por que la buscaba insistentemente y ahí se enteró del asesino de performers y como había usado su rastro para ocultarse. Luego ambos cooperaron para atraparlo ya que todo indicaba que el asesinato final sería el de Violeta, la cosplayer más famosa de esa red.
Los tres se volvieron amigos. Sin embargo ahora conocían la existencia de Dolorum Humanitas, y eso era peligroso para ellos. Para eliminarlos se decidieron a lanzar un juego: "Ludum Vanitas" donde se invita a la gente a jugar a cambio del perdón por todos sus crímenes pasados, presentes y futuros.
Al juego asistieron tres personajes: Freckless, Tsukihime y Blooming. Ellos jugaron observando como cada turno disparaba una acción en la vida real que podía ser algo tan inocente como ayudar a un gato a bajar de un árbol o algo aberrante como iniciar un incendio en un centro nocturno. Debido a las acciones del juego Alessandro Costa fue inculpado de un fraude millonario, Francesca fue inculpada de asesinato de una colega y Dot nuevamente apareció como la villana que orquestaba todo desde las sombras.
Tuskihime con sus habilidades clarividentes ayudó a Freckless a encontrar a Dot, y después escaparon del país con Alessandro y Francesca. Vivieron escondidos mucho tiempo yendo de aquí a allá defendiéndose de Dolorum Humanitas, hasta que la ganadora de "Ludum Vanitas" los invitó a vivir con ella.
Blooming había ganado gracias a la ayuda de Freckless así que le agradeció de esa manera. Compartiendo la mansión Blooming con él y todos sus amigos. Incluyendo a Dot quien solo aparecía en las pantallas y ordenadores.
Ya con algo de estabilidad Dot se convirtió en la líder del grupo, organizando también la integración de otra persona, una capaz de operar como un escudo que borrara los rastros de ellos, inclusive los rastros de Dot. Así Francesca Gallo investigó a varios candidatos en muchos países. Uno de ellos el llamó particularmente la atención. Era Iván Ruvalcaba, un tipo que cayó en depresión por que lo habían despedido después de ayudar a sus jefes a realizar operaciones ilícitas. No tenía nada que lo atara. No esposa, novia, hijos, hermanos, padres. Era comprensible su estado de ánimo. Y eso lo convertía también en una persona inestable pero idónea. Era un hacker nato.
En el proceso de reclutamiento Francesca llegaría a desarrollar sentimientos por Iván. Dot no estaba segura de su valía pero además quería poner a prueba sus habilidades. Así que le propuso a Iván que si lograba cumplir ciertas misiones podría unírseles.
Ya completo el equipo conformado por Blooming, Tsukihime, Francesca, Alessandro, Iván, Freckless y Dot decidieron tomar un poco la ofensiva protegiendo a Sorensen y además robando la máquina que había iniciado todo. Estaba almacenada en la TecnoEsfera. Un lugar donde se reunían científicos de diversas nacionalidades bajo la protección de un millonario árabe.
Al robar la máquina también establecieron algo: nadie debía usarla. Iván pues fue el encargado de ocultarla.
El resto es historia.