Orfelunio
Poeta veterano en el portal
Mendigando palabras
Llamé a todas las puertas
donde estaba cautiva el habla;
sólo abrieron palabras dispuestas
ocultando batallas del alma.
Me abrieron por ser
rebeldía luchando en su fama,
una guerra que hay que tener
en la noche de frío pagana.
Allí vi al grande llorar,
y también al menudo arrogante,
a los hombres que saben mudar,
camaleones de sol galopante.
Aprendí la lengua al callar,
y la abrí como un don elegante,
cuya pompa molesta es altar
del enano que sabe mutante.
El destino estaba en hablar
la palabra mágica en trance;
no encontrando nunca el lugar
sólo el fin es meta y balance.
Así hablamos y hablamos
sin saber de la lumbre,
y con el mono quedamos
por pura costumbre.
Cuando el pico no pique,
cuando el morro no amorre,
cuando voz no replique,
cuanta letra se ahorre,
sabio será el que dicte,
y más sabio el que corre,
cuando para y se dice:
"tanto correr sin llegar
sólo sirve para andar y pasar,
escribir y soñar…"
Un viaje que está más allá,
y aquí el que hable suplique,
el poder mantener su verdad
en la lengua que otro le indique;
que si hay palabras por fabricar,
son los ecos que en otro mendigue.
Llamé a todas las puertas
donde estaba cautiva el habla;
sólo abrieron palabras dispuestas
ocultando batallas del alma.
Me abrieron por ser
rebeldía luchando en su fama,
una guerra que hay que tener
en la noche de frío pagana.
Allí vi al grande llorar,
y también al menudo arrogante,
a los hombres que saben mudar,
camaleones de sol galopante.
Aprendí la lengua al callar,
y la abrí como un don elegante,
cuya pompa molesta es altar
del enano que sabe mutante.
El destino estaba en hablar
la palabra mágica en trance;
no encontrando nunca el lugar
sólo el fin es meta y balance.
Así hablamos y hablamos
sin saber de la lumbre,
y con el mono quedamos
por pura costumbre.
Cuando el pico no pique,
cuando el morro no amorre,
cuando voz no replique,
cuanta letra se ahorre,
sabio será el que dicte,
y más sabio el que corre,
cuando para y se dice:
"tanto correr sin llegar
sólo sirve para andar y pasar,
escribir y soñar…"
Un viaje que está más allá,
y aquí el que hable suplique,
el poder mantener su verdad
en la lengua que otro le indique;
que si hay palabras por fabricar,
son los ecos que en otro mendigue.
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