QUINSONNAS
Poeta fiel al portal
Mendigo desde hace tiempo un pobre soy deprimente
un ser vulgar padeciendo tu marcha más silenciosa.
Atroz aquella desgracia harapos hizo a una rosa
la misma, ahora mostrando, su tez marchita y doliente.
Deshecha en miles de andrajos mi faz camina indigente
sufriendo hundida los golpes que amargos cavan su fosa.
Suplico, sólo en limosna, que un poco vuelvas hermosa
y torne a verse de nuevo tu brillo en suma ferviente.
Contigo en ricas pasiones gocé tu imagen amada
teniendo en brazos tu cuerpo jamás faltándote nada
mostrando un alma repleta de amor y júbilo entero.
Después rompiste el hechizo tornando al príncipe en sapo
y al irte, rauda con otro, igual que un pobre guiñapo,
llorando a lágrima viva… quedé sin ti pordiosero.
Última edición: