marquelo
Negrito villero
Te dije que a veces la solución no es el camino sino el descanso.
Las manos juntas
El vuelo de alguna comunión con los ojos cerrados.
Los testigos apiñados como heno fresco en medio de toda
esa reverberación del sol agitando todo el aire del campo.
Tus senos
Tu disposición a nadar entre palabras esparcidas
como boyas en el frescor que deja la alegría de la frente.
La noche servida como café humeante dibujando
toda esa espiral que solo ven los buhos vigilantes de la luna.
Mi presencia en medio del llanto escondido de algún mamífero
Pariente de jirafas,
Y la voz
Esa voz tejedora de todos los sonidos en tu puerta
buscándote/
Donde la estancia dibuja un portal de oro delante de todo el rompecabeza
de la casa, del trajín que apunta al cielo para esconder
la incontinencia salvaje del suicida/ los pasos embeodados en lágrimas.
Mujer de alas en los pies
Presencia en todas las paredes y cantos en todos los espejos,
dispuestos como señal que viaja dentro del himno celeste
de los astros.
Un beso entregas
en el lanzamiento extremo de mis ojos.