Grecia Fuentes
Poeta recién llegado
Mermelada
Una madrugada húmeda,
una tostada con mermelada,
la soledad que me envuelve tibia,
tu recuerdo que acompaña mi café.
La atmósfera que deja una noche lluviosa,
como Descartes, me invita a pensar.
Pienso que el estar tranquilo es un regalo,
Como bailar bajo un árbol y luego,
reposar bajo ese mismo árbol.
A veces vuelvo a sentirme una pequeña;
mientras me hago más vieja,
mientras los amaneceres pasan.
A veces me digo; ojalá no me hubiera
perdido tantos.
Quiero entender lo simple de las cosas,
y lo absurdo de seguir metas;
metas con fachadas amarillistas,
que no significan nada realmente.
Quiero perderme, a ver qué encuentro.
No temer a que todo sea efímero,
quiero desde lo alto de un lucero,
un día gritar al cielo,
un “memento mori” y un te agradezco.
Una madrugada húmeda,
una tostada con mermelada,
la soledad que me envuelve tibia,
tu recuerdo que acompaña mi café.
La atmósfera que deja una noche lluviosa,
como Descartes, me invita a pensar.
Pienso que el estar tranquilo es un regalo,
Como bailar bajo un árbol y luego,
reposar bajo ese mismo árbol.
A veces vuelvo a sentirme una pequeña;
mientras me hago más vieja,
mientras los amaneceres pasan.
A veces me digo; ojalá no me hubiera
perdido tantos.
Quiero entender lo simple de las cosas,
y lo absurdo de seguir metas;
metas con fachadas amarillistas,
que no significan nada realmente.
Quiero perderme, a ver qué encuentro.
No temer a que todo sea efímero,
quiero desde lo alto de un lucero,
un día gritar al cielo,
un “memento mori” y un te agradezco.
Última edición: