Metáfora, pura metáfora...

Tema en 'Prosa: Generales' comenzado por Engel, 28 de Septiembre de 2012. Respuestas: 2 | Visitas: 1174

  1. Engel

    Engel Poeta adicto al portal

    Se incorporó:
    1 de Agosto de 2012
    Mensajes:
    1.507
    Me gusta recibidos:
    237
    Género:
    Hombre
    [video=youtube;v-rzxbyMxIE]http://www.youtube.com/watch?v=v-rzxbyMxIE[/video]​


    Una mujer corriente, salvo que amando todo lo que pueda devolver lo amado. A veces de niña había sido vieja. Ahí estaba pues, por eso le dolían tanto los golpes de voz. Durante años había tratado de aceptar aquello que ni la misma muerte podía asegurar. Durante años había tratado de vivir de espaldas al recuerdo y de olvidar incluso la esperanza, pero es difícil acostumbrarse a convivir con el enemigo. Es muy difícil borrar de la memoria las huellas del pasado cuando la duda alimenta el deseo y acumula esperanzas sobre la negación.
    Sin embargo, en su cansada mirada la figura del enemigo comenzó a decrecer. Ahí estaba la causa, en el estómago o entre los codos, ahí brotaba como savia agridulce que no mojaba sus ojos pero sí sus labios.
    Pensó de niña que apenas le faltaban días para ser mayor e imaginó que alguien le había prometido volver para tomarla de la mano cuando esto sucediera.
    Años permanecieron tendidas sus manos, pequeñas, suaves, dulces, pero no había nada allí, excepto dedos aislados.
    ¿Acaso sus manos se habían colapsado? ¿Tal vez, eran diferentes?
    Les dio la vuelta y las palmas eran silencio, heridas con líneas bordadas en sangre y puntadas de amor subiendo por los dedos. Ella mezcló la sonrisa con su asombro, conocía las palabras pero sólo sonreía. Pura metáfora, sus manos eran normales, se dio cuenta y echó a correr, corría y amaba de prisa. Aún hoy lo sigue haciendo, ama y toca todo aquello que pueda devolver el toque. Creo que debido a su corazón, las distancias se rinden a sus pasos. A mí me llega de cerca, como del otro lado de la calle.
    Como el tiempo y todas sus metáforas, sus manos se eternizan en los espejos del invierno, en lo invisible de la palabra y en las lágrimas del silencio.
    ¿De dónde el invierno? De la luz que la forzó a abandonar la infancia. ¿De dónde las palabras? De las alas de las mariposas. ¿De dónde los silencios? Del color y el brillo de sus ojos. Metáfora, pura metáfora, sus manos se encontraron con las mías cuando ya estaban reconstruidos esos dedos.
     
    #1
    Última modificación: 4 de Octubre de 2012
  2. Elisalle

    Elisalle Poetisa

    Se incorporó:
    26 de Mayo de 2007
    Mensajes:
    8.420
    Me gusta recibidos:
    940
    Es lindo este relato, aunque reconozco no es fácil comprender de inmediato pero con empeño se puede. Aquí destaco la facilidad que tienes para la palabra sencilla, que tus trabajos atraen y cómo sea se comprenden, siempre hay algo que es hermoso y aquí hay más de algo, aunque sea Pura Metáfora.
    El final es muy bonito, qué bueno que sus dedos se reconstruyeron, aunque literalmente signifique algo distinto. El reinventarse siempre es importante. Saludos Engel. Muchas gracias.

     
    #2
  3. Engel

    Engel Poeta adicto al portal

    Se incorporó:
    1 de Agosto de 2012
    Mensajes:
    1.507
    Me gusta recibidos:
    237
    Género:
    Hombre


    Saludos Elisalle. Llevas razón, no es fácil adivinar el auténtico significado, en todo caso tú lo has hecho muy bien. Me alegra que deshicieras el cerito de esta prosa y agradezco de corazón tu presencia y comentario.

    Gracias también por las correcciones.Fuerte abrazo.
     
    #3

Comparte esta página