Cris Cam
Poeta adicto al portal
Metástasis
A Silvia
Tengo la piel lozana,
para una segunda primavera.
Sí pudieras, Oh Amado,
surgir de las tapas de revistas.
Aún el invierno me queda tan lejos,
y mis manos, que dibujan letras tan hermosas,
atadas a este teclado que no entiendo,
Mis ojos que no te ven aparecer,
se cansan de Ventanas, diagnósticos y formularios.
Mi cintura que extraña tus manos ignotas,
me ha obligado a reformar la pollera.
¡Ay! He amanecido con acidez hoy.
¿Y si fuera que mis semanas,
se prolongaran como la imagen,
de este sucio carbónico?
No sé de que hablan a mis espaldas,
sólo es un simple malestar,
ya me recuperaré,
y finalmente, te encontraré.
Oh, amado, lo siento,
no podré acunar tu hijo.
No he podido reproducir,
las células de nuestra estirpe.
Las células de mi estómago,
han decido reproducirse
sin consulta alguna.
No será, entonces,
en esta vida.
Me voy a dormir.
Te espero en la próxima.
2002
Con mucho dolor por tu partida compañera de trabajo
A Silvia
Tengo la piel lozana,
para una segunda primavera.
Sí pudieras, Oh Amado,
surgir de las tapas de revistas.
Aún el invierno me queda tan lejos,
y mis manos, que dibujan letras tan hermosas,
atadas a este teclado que no entiendo,
Mis ojos que no te ven aparecer,
se cansan de Ventanas, diagnósticos y formularios.
Mi cintura que extraña tus manos ignotas,
me ha obligado a reformar la pollera.
¡Ay! He amanecido con acidez hoy.
¿Y si fuera que mis semanas,
se prolongaran como la imagen,
de este sucio carbónico?
No sé de que hablan a mis espaldas,
sólo es un simple malestar,
ya me recuperaré,
y finalmente, te encontraré.
Oh, amado, lo siento,
no podré acunar tu hijo.
No he podido reproducir,
las células de nuestra estirpe.
Las células de mi estómago,
han decido reproducirse
sin consulta alguna.
No será, entonces,
en esta vida.
Me voy a dormir.
Te espero en la próxima.
2002
Con mucho dolor por tu partida compañera de trabajo