FrancescoPiccolo
Poeta recién llegado
Tú, el pasajero del andén calcinante:
por las entrañas de un vagón, en el vapor desencajado
observa que el metro se vuelve tan largo
a la manera de un río secándose.
Tú y los demás apresurados pasajeros
con la morralla en el bolsillo
el riesgo finito los sigue en las vías
en la noche de boca insaciable
luego su andar entre trancos veloces y rítmicos.
Trabajadores, estudiantes, provincianos y extranjeros del subsuelo
esta ciudad los ha colmado, les ha dado sus inviernos.
Niños que ocupan el asiento disímil
la capital los ha mirado enteramente y es vejestoria
pero la temible ecuanimidad es una labor de cada día.
Que sobrevenga la calma sustanciosa
que la ciudad no los descuide, cubriéndolos con sus alas
toda la zona metropolitana ha de ser un verde de tonos apagados.
Tengo una poción entre lo tibio y lo plasmático
en años venideros los vagones claramente otorgarán sendas pociones.
Es un saber tal vez raro: adentrarse en el caos del chirrido
¿las estaciones todavía sus esperanzas salvaguadan?
En algún lugar recóndito
se guarecen los espíritus que ascienden hacia el plano de los vivos.
por las entrañas de un vagón, en el vapor desencajado
observa que el metro se vuelve tan largo
a la manera de un río secándose.
Tú y los demás apresurados pasajeros
con la morralla en el bolsillo
el riesgo finito los sigue en las vías
en la noche de boca insaciable
luego su andar entre trancos veloces y rítmicos.
Trabajadores, estudiantes, provincianos y extranjeros del subsuelo
esta ciudad los ha colmado, les ha dado sus inviernos.
Niños que ocupan el asiento disímil
la capital los ha mirado enteramente y es vejestoria
pero la temible ecuanimidad es una labor de cada día.
Que sobrevenga la calma sustanciosa
que la ciudad no los descuide, cubriéndolos con sus alas
toda la zona metropolitana ha de ser un verde de tonos apagados.
Tengo una poción entre lo tibio y lo plasmático
en años venideros los vagones claramente otorgarán sendas pociones.
Es un saber tal vez raro: adentrarse en el caos del chirrido
¿las estaciones todavía sus esperanzas salvaguadan?
En algún lugar recóndito
se guarecen los espíritus que ascienden hacia el plano de los vivos.
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