Mike M.Ch.
Poeta fiel al portal
En la tierra del centro,
como hacían ancestros,
comunión armonía,
el fruto y la semilla.
El hombre simple,
sabe que aún existe,
esperanza en su sierra,
sin cruzar la frontera.
Antes que mirar al norte,
dejar finca que conoces,
la sangre como raíces,
quienes somos dicen.
Vuelta atrás a la página,
mano de obra sin máquina,
en nuestra artesanía local,
con barro madera y metal.
Y hacía todo funcionar,
con herramienta original,
aquel hombre primitivo,
muy dueño de su cultivo.
Orgullo en su expresión,
por lo que fueron y son,
enorme crisol de colores,
gastronomía y sabores.
Como el ave silvestre,
que emerge siempre,
adaptados al clima,
los astros les guían.
Si visitas su humilde morada,
donde aquel sendero acaba,
hay lugar para uno más,
nunca falta agua y pan.
Guiándose con el sol,
tanto ayer como hoy,
una tormenta apremia,
el inicio de la siembra.
Agua cántaros manantiales,
con pureza y propiedades,
secreto de su longevidad,
tomar siempre al natural.
Piedra sobre piedra,
en el camino queda,
memoria de abuelos,
ilusiones y anhelos.
Vientos de gloria,
guardan la historia,
divulgando cada matiz,
verde blanco rojo maíz.
Antes que deformar idioma,
de las sesenta y ocho zonas,
se habla español con acento,
bilingües desde nacimiento.
No hay promesa ni orgullo,
en abandonar lo tuyo,
aun vida digna de alabo,
en este lado del océano.
Vestimenta con su danza,
huarache descalza planta,
diversidad y orgullo épico,
el haber nacido en México.
como hacían ancestros,
comunión armonía,
el fruto y la semilla.
El hombre simple,
sabe que aún existe,
esperanza en su sierra,
sin cruzar la frontera.
Antes que mirar al norte,
dejar finca que conoces,
la sangre como raíces,
quienes somos dicen.
Vuelta atrás a la página,
mano de obra sin máquina,
en nuestra artesanía local,
con barro madera y metal.
Y hacía todo funcionar,
con herramienta original,
aquel hombre primitivo,
muy dueño de su cultivo.
Orgullo en su expresión,
por lo que fueron y son,
enorme crisol de colores,
gastronomía y sabores.
Como el ave silvestre,
que emerge siempre,
adaptados al clima,
los astros les guían.
Si visitas su humilde morada,
donde aquel sendero acaba,
hay lugar para uno más,
nunca falta agua y pan.
Guiándose con el sol,
tanto ayer como hoy,
una tormenta apremia,
el inicio de la siembra.
Agua cántaros manantiales,
con pureza y propiedades,
secreto de su longevidad,
tomar siempre al natural.
Piedra sobre piedra,
en el camino queda,
memoria de abuelos,
ilusiones y anhelos.
Vientos de gloria,
guardan la historia,
divulgando cada matiz,
verde blanco rojo maíz.
Antes que deformar idioma,
de las sesenta y ocho zonas,
se habla español con acento,
bilingües desde nacimiento.
No hay promesa ni orgullo,
en abandonar lo tuyo,
aun vida digna de alabo,
en este lado del océano.
Vestimenta con su danza,
huarache descalza planta,
diversidad y orgullo épico,
el haber nacido en México.