En un rincón sombrío de mi mente,
el eco de su "no" sigue sonando.
Han pasado los meses, y aún ardiendo,
la tortura sin fin, siempre presente.
No insistí, pues los pesados aborrecen;
nunca imaginé tal desdicha amarga.
Olvidar un amor no correspondido,
es sufrir un tormento interminable.
Mi corazón, un abismo insondable,
una chispa que nunca prende en fuego.
Idiota me llamo, en mi delirio,
su imagen persiste, sombra eterna.
En otros cuerpos busqué el consuelo,
besos y caricias sin sentido alguno.
Mas su fantasma en mi mente, inclemente,
se niega a desaparecer, implacable.
Imploro al viento que me libere,
pero su sombra firme no se disipa.
Este amor, pasión indeseada,
es daga que hiere y no cesa.
El desamor es muerte lenta y cruel,
veneno que el alma consume entero.
Prozac no apagó mi tormento,
sexo ni alcohol calmaron el lamento.
¿Por qué ninguna otra logra encender,
esa chispa que en mí perdura?
Tal vez deseo humano inalcanzable,
o mi necedad, que me oscura.
Mi niño interior, en sueños irreal,
con una mujer que no me ama.
Y así muero un poco cada día,
atrapado en un amor que no cesa.
Amor que nunca fue, desdicha eterna,
en este desamor, mi alma enferma.
Espero que guste mucho este poema. Esta vez estoy creando un poemario intentando mantener la calidad de este poema. Si me recomiendan sitios para la publicación agradecería. O algún concurso poético interesante.
el eco de su "no" sigue sonando.
Han pasado los meses, y aún ardiendo,
la tortura sin fin, siempre presente.
No insistí, pues los pesados aborrecen;
nunca imaginé tal desdicha amarga.
Olvidar un amor no correspondido,
es sufrir un tormento interminable.
Mi corazón, un abismo insondable,
una chispa que nunca prende en fuego.
Idiota me llamo, en mi delirio,
su imagen persiste, sombra eterna.
En otros cuerpos busqué el consuelo,
besos y caricias sin sentido alguno.
Mas su fantasma en mi mente, inclemente,
se niega a desaparecer, implacable.
Imploro al viento que me libere,
pero su sombra firme no se disipa.
Este amor, pasión indeseada,
es daga que hiere y no cesa.
El desamor es muerte lenta y cruel,
veneno que el alma consume entero.
Prozac no apagó mi tormento,
sexo ni alcohol calmaron el lamento.
¿Por qué ninguna otra logra encender,
esa chispa que en mí perdura?
Tal vez deseo humano inalcanzable,
o mi necedad, que me oscura.
Mi niño interior, en sueños irreal,
con una mujer que no me ama.
Y así muero un poco cada día,
atrapado en un amor que no cesa.
Amor que nunca fue, desdicha eterna,
en este desamor, mi alma enferma.
Espero que guste mucho este poema. Esta vez estoy creando un poemario intentando mantener la calidad de este poema. Si me recomiendan sitios para la publicación agradecería. O algún concurso poético interesante.