kagome345
Poeta recién llegado
Mi amiga la Muerte
Esta es una noche muy fría
la luna no se asoma por mi ventana
y mi habitación es oscura.
Pero yo sé que vendrá a mí
Sí, vendrá a mí como todas las noches.
Ella, la mujer vestida de sedas negras
y que oculta su rostro bajo sus largos cabellos.
Sí, ella es la Muerte
mi querida amiga la Muerte.
¿Por qué aun insistes en llevarte mi alma?
Si sabes que no querré dártela.
Vienes a mí cada noche y susurras a mi oído que ya es mi hora
Con una voz áspera y macabra que me atemoriza
Pero no, ¡no quiero oírte!
¿Ya es mi hora? ¿Mi esposa está esperándome?
¿El paraíso me espera con ansia?
No, no dejaré que me liberes de mi cuerpo
porque aún amo la vida.
¡Déjame vivir! ¡Solo un poco más!
Por más que la llama de mi vida quiera apagarse, ¡no dejaré que me abraces!
Muerte, ¿tú no lloras verdad?
Dime amiga mía ¿alguna vez tuviste vida?
¿Alguna vez amaste algo y que no podías dejarlo aún?
Es así con la poca vida que me queda.
Ven si deseas visitarme,
hablemos como amigos de infancia.
Tú me contarás de tus anécdotas
y yo de lo maravillosa que es la vida.
Pero ahora ve, ve a visitar a las almas que te necesitan
Ve amiga mía, ve y vuelve cuando gustes,
aquí te esperará un amigo
hasta que por fin decida irse contigo.
Esta es una noche muy fría
la luna no se asoma por mi ventana
y mi habitación es oscura.
Pero yo sé que vendrá a mí
Sí, vendrá a mí como todas las noches.
Ella, la mujer vestida de sedas negras
y que oculta su rostro bajo sus largos cabellos.
Sí, ella es la Muerte
mi querida amiga la Muerte.
¿Por qué aun insistes en llevarte mi alma?
Si sabes que no querré dártela.
Vienes a mí cada noche y susurras a mi oído que ya es mi hora
Con una voz áspera y macabra que me atemoriza
Pero no, ¡no quiero oírte!
¿Ya es mi hora? ¿Mi esposa está esperándome?
¿El paraíso me espera con ansia?
No, no dejaré que me liberes de mi cuerpo
porque aún amo la vida.
¡Déjame vivir! ¡Solo un poco más!
Por más que la llama de mi vida quiera apagarse, ¡no dejaré que me abraces!
Muerte, ¿tú no lloras verdad?
Dime amiga mía ¿alguna vez tuviste vida?
¿Alguna vez amaste algo y que no podías dejarlo aún?
Es así con la poca vida que me queda.
Ven si deseas visitarme,
hablemos como amigos de infancia.
Tú me contarás de tus anécdotas
y yo de lo maravillosa que es la vida.
Pero ahora ve, ve a visitar a las almas que te necesitan
Ve amiga mía, ve y vuelve cuando gustes,
aquí te esperará un amigo
hasta que por fin decida irse contigo.
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