Poetita azul
Poeta que considera el portal su segunda casa
Mi amigo Shado.
Cuando llego a casa, Shado mi amigo juguetón
me da la bienvenida con un brazo,
pero hoy no hay abrazo, tampoco ha mordido el baúl,
no ha jugado con mis zapatos de color marrón
Todo esto me parece muy raro.
Cuando llego a casa, Shado mi amigo juguetón
me da la bienvenida con un brazo,
pero hoy no hay abrazo, tampoco ha mordido el baúl,
no ha jugado con mis zapatos de color marrón
Todo esto me parece muy raro.
Mis sospechas se concretaron,
al escuchar la noticia que se había perdido.
Desde ese día le he buscado con calma,
bajo los puentes y las orillas del río,
vuelvo por si hay noticias nuevas en el barrio,
pero no hay nada, sólo ha dejado una gran tristeza en mi alma.
Siempre, casi siempre miro
cada cerca, cada callejón sin salida,
tal vez esté comiendo algunas migajas de pan
que la gente piadosa le da, le he buscado tanto,
que parece que jamás hubieras existido,
y mis esperanzas se desvanecen,
se esfuman como si fuera un simple suspiro.
Extrañamos tú compañía, por eso,
cuando en las noches los ladridos son muy lejanos,
agarro mi bicicleta entre oscuro y claro
voy en tu búsqueda, me detengo en cada vertedero,
echo un vistazo y no te encuentro, resignado regreso,
siempre pensando, en la dureza de tu desamparo.
Hoy sólo recuerdos quedan cuando corríamos
por esos caminos polvorientos,
con el calor intenso y los fuertes vientos.
Si has encontrado a tus nuevos amos,
corre como siempre, corre por tus nuevos Páramos.
al escuchar la noticia que se había perdido.
Desde ese día le he buscado con calma,
bajo los puentes y las orillas del río,
vuelvo por si hay noticias nuevas en el barrio,
pero no hay nada, sólo ha dejado una gran tristeza en mi alma.
Siempre, casi siempre miro
cada cerca, cada callejón sin salida,
tal vez esté comiendo algunas migajas de pan
que la gente piadosa le da, le he buscado tanto,
que parece que jamás hubieras existido,
y mis esperanzas se desvanecen,
se esfuman como si fuera un simple suspiro.
Extrañamos tú compañía, por eso,
cuando en las noches los ladridos son muy lejanos,
agarro mi bicicleta entre oscuro y claro
voy en tu búsqueda, me detengo en cada vertedero,
echo un vistazo y no te encuentro, resignado regreso,
siempre pensando, en la dureza de tu desamparo.
Hoy sólo recuerdos quedan cuando corríamos
por esos caminos polvorientos,
con el calor intenso y los fuertes vientos.
Si has encontrado a tus nuevos amos,
corre como siempre, corre por tus nuevos Páramos.
Bajo el Nombre de Poetita azul®/
TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS Y
REGISTRADOS POR EL AUTOR© W.J.V.®
TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS Y
REGISTRADOS POR EL AUTOR© W.J.V.®
Última edición: