victolman
Poeta asiduo al portal
“Mi amor está bién... Mañana nos vemos”
La luna centella cual vela,
en esta mi noche
de reflexión;
Un sentimiento vacío,
muy profundo
perturba mí corazón;
Ahondándose en mi sentir,
me recordaba un
aludido pasado,
cual nunca… ¡Nunca!...
debió de existir;
No lo digo por ironía,
sino por este terrible sufrir;
que carcome poco a poco mis venas,
y
más nunca,
mi corazón,
volverá con hidalguía a latir;
Es más aún,
en lo profundo de mi alma
no la he podido olvidar,
desde aquel día injusto,
Solo fue un:
“Mi amor está bien, mañana nos vemos”…
Palabras que dejaron marcada mi vida,
albergando dulces esperanzas,
…fue otra la realidad,
pues nunca más
volví a ver su beldad…
Son recuerdos añejos,
que ni el tiempo ni la distancia
se encargaron en borrar,
viejas penas y dulces añoranzas,
de un amor sublime y leal…
¡Que infeliz me siento!
cuando llegas a mi mente
mi amor…
Oprimes las hebras más profundas
de mis pensamientos… y
delira en suspiros mi sensible corazón;
¡Oh luna!... que apañas,
¿Qué esperas?
¿Mataras mi alma de mil maneras?
¿O me darás la ansiada calma?
¡Ya basta!...,
Causal de mis muchos lamentos…
Siempre estás en mi triste desespera…
(victolman)
La luna centella cual vela,
en esta mi noche
de reflexión;
Un sentimiento vacío,
muy profundo
perturba mí corazón;
Ahondándose en mi sentir,
me recordaba un
aludido pasado,
cual nunca… ¡Nunca!...
debió de existir;
No lo digo por ironía,
sino por este terrible sufrir;
que carcome poco a poco mis venas,
y
más nunca,
mi corazón,
volverá con hidalguía a latir;
Es más aún,
en lo profundo de mi alma
no la he podido olvidar,
desde aquel día injusto,
Solo fue un:
“Mi amor está bien, mañana nos vemos”…
Palabras que dejaron marcada mi vida,
albergando dulces esperanzas,
…fue otra la realidad,
pues nunca más
volví a ver su beldad…
Son recuerdos añejos,
que ni el tiempo ni la distancia
se encargaron en borrar,
viejas penas y dulces añoranzas,
de un amor sublime y leal…
¡Que infeliz me siento!
cuando llegas a mi mente
mi amor…
Oprimes las hebras más profundas
de mis pensamientos… y
delira en suspiros mi sensible corazón;
¡Oh luna!... que apañas,
¿Qué esperas?
¿Mataras mi alma de mil maneras?
¿O me darás la ansiada calma?
¡Ya basta!...,
Causal de mis muchos lamentos…
Siempre estás en mi triste desespera…
(victolman)
Última edición:
::