Mary Mura
Poeta veterano en el portal
Mi árbol mi compañero
Ese árbol tan añejo que sabia mis secretos,
yo me sentaba en el rio y el siempre estaba atento.
El árbol mi compañero con sus hojas delicadas,
siempre secó en mi cara las lágrimas derramadas.
El árbol era regado con las aguas cristalinas,
y las flores que caían me llenaban de alegría.
Tal ves ese día triste ese día me abrazaba,
porque sus flores tan blancas al caer me acariciaban.
Ese árbol fue mi amigo desde mi primera infancia ,
porque sabía que mi árbol con sus ramas me abrazaba.
Que paz era estar allí sentada a la sombra amiga,
que con su sombra frondosa siempre acarició mi vida.
Y si me fuese de allí y a mi árbol ya no viera ,
recordaría las horas en que fui su compañera.
Mary Mura Julio 2018
Ese árbol tan añejo que sabia mis secretos,
yo me sentaba en el rio y el siempre estaba atento.
El árbol mi compañero con sus hojas delicadas,
siempre secó en mi cara las lágrimas derramadas.
El árbol era regado con las aguas cristalinas,
y las flores que caían me llenaban de alegría.
Tal ves ese día triste ese día me abrazaba,
porque sus flores tan blancas al caer me acariciaban.
Ese árbol fue mi amigo desde mi primera infancia ,
porque sabía que mi árbol con sus ramas me abrazaba.
Que paz era estar allí sentada a la sombra amiga,
que con su sombra frondosa siempre acarició mi vida.
Y si me fuese de allí y a mi árbol ya no viera ,
recordaría las horas en que fui su compañera.
Mary Mura Julio 2018