Tu recuerdo sigue en mi mente,
como hábiles pinceladas,
que ni Rembrandt por accidente,
en un lienzo dejaría plasmadas.
Tu voz aún resuena en mis oídos,
como notas de hermosa obertura,
que Beethoven compuso berridos,
en vez de exquisitas partituras.
Tu cuerpo labrado está en mis manos,
como una perfecta escultura,
que Miguel Ángel talló puros gusanos,
y no divinas criaturas.
Tu imagen tatuada está en mi vista,
como obra maestra de gran altura,
que Leonardo y su Mona Lisa,
parecen una vulgar caricatura.
Tu belleza es de carácter divina
haces que cualquiera explote,
que si Cervantes te imagina,
hubiera escrito La Quijote.
Copyright (c) 2009 by JuCar MarDo
como hábiles pinceladas,
que ni Rembrandt por accidente,
en un lienzo dejaría plasmadas.
Tu voz aún resuena en mis oídos,
como notas de hermosa obertura,
que Beethoven compuso berridos,
en vez de exquisitas partituras.
Tu cuerpo labrado está en mis manos,
como una perfecta escultura,
que Miguel Ángel talló puros gusanos,
y no divinas criaturas.
Tu imagen tatuada está en mi vista,
como obra maestra de gran altura,
que Leonardo y su Mona Lisa,
parecen una vulgar caricatura.
Tu belleza es de carácter divina
haces que cualquiera explote,
que si Cervantes te imagina,
hubiera escrito La Quijote.
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