A mí me sostienen los olores
que mi mente guardó,
me sostiene la luz
clara y arañada
por nubes grises
que deprisa pasan.
Me sostiene tu sonrisa
en las noches áridas
enredada en tus labios
de dulces palabras
que tan bien conozco
y tanto reclamo
porque me hacen falta.
Me sostiene tu presencia
serena y callada
tus manos suaves
llenas de cariño,
de calor de ascuas.
Me atrapan tus ojos
que a veces cierras
atropellados de sentimientos
que lanzas
con toda la fuerza
que tiene tu alma.
Me enredo en ellos
verdes como el agua
de tu mar cerrado
por rocas varadas.
Me atrapan tus besos
que por la mañana
me rozan casi apenas
dormida en la cama.
Me atrapan muchos años
de conocidas lágrimas
que entre tus ojos
se escapan a gatas
y que tanto busco
entre tus miradas
para que en mis labios
queden enlazadas.
que mi mente guardó,
me sostiene la luz
clara y arañada
por nubes grises
que deprisa pasan.
Me sostiene tu sonrisa
en las noches áridas
enredada en tus labios
de dulces palabras
que tan bien conozco
y tanto reclamo
porque me hacen falta.
Me sostiene tu presencia
serena y callada
tus manos suaves
llenas de cariño,
de calor de ascuas.
Me atrapan tus ojos
que a veces cierras
atropellados de sentimientos
que lanzas
con toda la fuerza
que tiene tu alma.
Me enredo en ellos
verdes como el agua
de tu mar cerrado
por rocas varadas.
Me atrapan tus besos
que por la mañana
me rozan casi apenas
dormida en la cama.
Me atrapan muchos años
de conocidas lágrimas
que entre tus ojos
se escapan a gatas
y que tanto busco
entre tus miradas
para que en mis labios
queden enlazadas.