ALMA GRANDE
Poeta que considera el portal su segunda casa
¡Ah! cuánto me gusta
Contemplarme en tus ojos,
Perderme en tu mirada
Y así orando de hinojos,
Recibir a la alborada.
¡Ah! Cuánto me gusta
Sentir tu piel ardiente,
Que enciende la pasión
Y mientras más caliente,
Más desea el corazón.
¡Ah! Cuánto me gusta
Admirar tu desnudez,
Solazarme en tu figura
Y besar toda tu tez,
Hasta saciarme ricura.
En verdad que no sabes
Cuánto me gustas criatura,
No sólo es tu hermosura,
Ni la pasión que inspiras,
Que rebasa a la cordura.
Va más allá de la locura
Y del propio delirio,
Tu presencia lo procura
Y tú ausencia es martirio
¡Oh! Mi bella criatura.