hermentera fabrega
Poeta recién llegado
La calle donde yo vivo
tiene estrecha la cintura.
Cabellera de aire limpio
le cae sobre la nuca.
Corre,corre, que te pillo,
al sol le dice la luna.
Cuando se acuesten los niños
la calle será mi cuna.
¡Ay que la noche ya viene!
¡Ay que la noche ya vino!
La calle se queda a oscuras
y se duerme en el olvido.
Por fin se encienden a una
los focos de luz prendidos
y apresados en las urnas
de los faroles antiguos.
¡Ay que la noche se va!
¡Ay que la noche se ha ido!
El sol le dice a la luna,
corre, corre, que te pillo.
Cuando el sol la calle alumbra
con sus ojos le hace guiños.
En el filo de sus uñas
relucen mil farolillos.
¡Ay que el día ya llegó!
¡Ay que el día ya ha venido!
¡Ya resuenan en la calle
las voces de los chiquillos!
tiene estrecha la cintura.
Cabellera de aire limpio
le cae sobre la nuca.
Corre,corre, que te pillo,
al sol le dice la luna.
Cuando se acuesten los niños
la calle será mi cuna.
¡Ay que la noche ya viene!
¡Ay que la noche ya vino!
La calle se queda a oscuras
y se duerme en el olvido.
Por fin se encienden a una
los focos de luz prendidos
y apresados en las urnas
de los faroles antiguos.
¡Ay que la noche se va!
¡Ay que la noche se ha ido!
El sol le dice a la luna,
corre, corre, que te pillo.
Cuando el sol la calle alumbra
con sus ojos le hace guiños.
En el filo de sus uñas
relucen mil farolillos.
¡Ay que el día ya llegó!
¡Ay que el día ya ha venido!
¡Ya resuenan en la calle
las voces de los chiquillos!