A veces línea hollada hasta el surco que se hunde lentamente,
otras veces senda que atraviesa el aire, porque a mis pies
le nacen alas de ilusión; recorrido puntual que enmarcan
las horas de la rutina, vaivén de un cuerpo sujeto
a los relojes que dictan los aconteceres del día,
saludos melancólicos bajo la lluvia de abril,
semáforos como arco iris a los que faltaran
los colores que trae el viento de junio, la pereza
del cristal que recibe el pálpito de un sol ardiente,
las acacias que no dan sombra a los transeúntes
de la mañana, mis huellas de ida y vuelta como
pasos de un viajero que ha perdido su norte.
Es estupendo tu poema con imágenes surrealistas. Quitaría la coma que hay antes de porque, esto es algo personal, así: otras veces senda que atraviesa el aire porque a mis pies le nacen alas de ilusión o, también, me gustaría así: otras veces una senda que atraviesa el aire porque a mis pies le nacen alas de ilusión o... otras veces la senda que atraviesa el aire porque en mis pies nacen alas de ilusión o... otra vez la senda que atraviesa el aire porque a mis pies le nacen alas de ilusión.
Todo lo que he comentado sobre esos versos, como he dicho, es algo personal.
Tu poesía me recuerda a una (que llamaría romance) de José Balmón Castell (mira Internet) y que lleva el mismo título.
La calle en la que yo vivo
del monte al arroyo baja,
arriba el explotador
derrochando la abundancia
vive de nuestra sudor,
abajo el pobre trabaja
preso de la explotación
con la vida encadenada.
Manos callosas de fuerza
florecen antes del alba
produciendo la riqueza
con el sudor en la cara,
quien construye fortalezas
no tiene su propia casa,
sólo tiene su pobreza
y alimenta la esperanza.
Por la calle abajo vienen
relucientes de arrogancia,
armados hasta los dientes
y hablando de democracia,
los asesinos de siempre
sobre nuestra sangre nadan
y en el terror se sostienen
subidos a nuestra espalda.
Dos calles hay en mi calle,
dos Españas en España,
arriba los criminales
y abajo la gente llama
y llana será la calle
que construyamos mañana
pero hoy mi calle no es calle
que es un campo de batalla.
En cuanto a la rima consonante que aparece en la primera estrofa del romance es algo que se puede hacer. El romance español es un sistema de versificación extenso que, en su forma más habitual, está formado por versos octosílabos, blancos los impares y con rima asonante (eventualmente consonante) los pares. Pero ¿cómo y por qué razón se origina esto?. Dice Rudolph Baehr en su acreditada obra “Manual de versificación española” Ed Gredos, pag. 206, nota 12 “La edición en versos largos [seguido cada impar de cada par] muestra más claramente la relación con la laisse épica [antecedente del romance] y manifiesta mejor el esquema de la asonancia del romance. El hecho de que sólo los versos pares tengan asonancia tiene su motivo en que se partió el verso largo de romance (de 16 sílabas con fluctuación) en dos hemistiquios y, entonces, la asonancia pasó, como es natural, tan sólo al final del segundo, mientras que los primeros quedan sin ninguna clase de rima.” En consecuencia la no rima de los versos impares es una situación de hecho, no de derecho.
Abrazos galego.