Al son que marca la retama,
al paso, que el camino duele,
el sol va quemando en la cara,
en los ojos el polvo se mete.
El aire sabe a mejorana y a tomillo,
a manzanilla, y también a verde
cuando se cruza algún barranquillo
que da color al pardo terruño,
como un pincel que el agua mueve.
Y al salir de nuevo al olivar,
la tierra dura, la araña, la serpiente,
compañeros de mi caminar
desde que yo recuerde.
al paso, que el camino duele,
el sol va quemando en la cara,
en los ojos el polvo se mete.
El aire sabe a mejorana y a tomillo,
a manzanilla, y también a verde
cuando se cruza algún barranquillo
que da color al pardo terruño,
como un pincel que el agua mueve.
Y al salir de nuevo al olivar,
la tierra dura, la araña, la serpiente,
compañeros de mi caminar
desde que yo recuerde.