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Mi camino hacia ti IV(armadura oxidada)
A pasado el tiempo y el óxido ha carcomido
mi armadura completa,
ya no brilla si supura
como si las heridas que tiene
tuvieran la vida de mi alma.
Las abolladuras ceden,
se quiebran y lloran;
todo porque cada alba
y los ocasos la han bañado
con rocío y corrientes
sin calor que dejan
rastro en el pasar de los días.
Ya ha pasado mucho
y las herraduras de mi corcel
se han oxidado tanto
que se desmoronan al contacto
con el aire.
Los segundos, los minutos,
días y años han hecho su trabajo.
Y solo puedo ver ese peto arruinado,
esas rodilleras, manoplas y el yelmo
con quebraduras de todas las batallas.
Ni que decir de mi espada y escudo
llenos de un moho ennegrecido
y pestilente, que produce ácido
y las desintegra,
todo porque aún no te encuentro
y tu no me das señales.
Mi camino hacia ti IV(armadura oxidada)
A pasado el tiempo y el óxido ha carcomido
mi armadura completa,
ya no brilla si supura
como si las heridas que tiene
tuvieran la vida de mi alma.
Las abolladuras ceden,
se quiebran y lloran;
todo porque cada alba
y los ocasos la han bañado
con rocío y corrientes
sin calor que dejan
rastro en el pasar de los días.
Ya ha pasado mucho
y las herraduras de mi corcel
se han oxidado tanto
que se desmoronan al contacto
con el aire.
Los segundos, los minutos,
días y años han hecho su trabajo.
Y solo puedo ver ese peto arruinado,
esas rodilleras, manoplas y el yelmo
con quebraduras de todas las batallas.
Ni que decir de mi espada y escudo
llenos de un moho ennegrecido
y pestilente, que produce ácido
y las desintegra,
todo porque aún no te encuentro
y tu no me das señales.
Una profunda melancolía de un guerrero cuya armadura se ha deteriorado con el tiempo.
Cuanto desgaste físico y emocional.
A veces de tanta fortaleza, sólo nos queda pérdida y anhelo.
Siempre es un honor visitar sus líneas.