Lebowsky
Poeta que considera el portal su segunda casa
A las brasas encendidas les echamos gasolina
un poco de pólvora, dinamita y nitroglicerina
huyo de la monotonía como de la peste negra
y pese a que corro mucho me alcanza mi suegra.
Eres mi cataclismo y lo digo sin cinismo
o mi apocalipsis si nos ponemos cursis
morir por ti ahora me da lo mismo
estoy de un romántico que parezco Tony Curtis.
Cuando creo que me recupero me envías al loquero
con una sonrisa, tu lengua sin prisa, mi mente agoniza
cuando espero es peor tengo nervios de torero
y no puedo más que expresarte como al apoderado:
¿donde estás?, ¡ven aquí!, ¡date prisa!.

un poco de pólvora, dinamita y nitroglicerina
huyo de la monotonía como de la peste negra
y pese a que corro mucho me alcanza mi suegra.
Eres mi cataclismo y lo digo sin cinismo
o mi apocalipsis si nos ponemos cursis
morir por ti ahora me da lo mismo
estoy de un romántico que parezco Tony Curtis.
Cuando creo que me recupero me envías al loquero
con una sonrisa, tu lengua sin prisa, mi mente agoniza
cuando espero es peor tengo nervios de torero
y no puedo más que expresarte como al apoderado:
¿donde estás?, ¡ven aquí!, ¡date prisa!.
