jim rimbaud
Poeta recién llegado
Antiguos faroles iluminan la ciudad,
sueños caminan, se desean felicidad.
Carteras por doquier, billeteras
donde no se pueden ver.
Malabares tricolores atraen
ojos que atraviesan cristales.
Vidrieras de blancos destinos,
Oh!, llantos de vida, milagros divinos.
Faraónicos manjares, carrozas jaladas
por corceles de fibra de carbón
y un galope de humo negro.
Pero cuando el sol estalla
las ratas salen vestidas de gala.
Ancianos místicos y enfermos
aguardan pasivos,
hasta que sus nombres sean leídos.
Putas con abanicos escarlatas
y falsos anillos de plata
se dejan coger, por turbias personas
que les dan de comer.
Niños entregan sus almas en bandeja
a un maldito ser alado
encerrado entre rejas.
Viaje que no pide pasaporte.
sueños caminan, se desean felicidad.
Carteras por doquier, billeteras
donde no se pueden ver.
Malabares tricolores atraen
ojos que atraviesan cristales.
Vidrieras de blancos destinos,
Oh!, llantos de vida, milagros divinos.
Faraónicos manjares, carrozas jaladas
por corceles de fibra de carbón
y un galope de humo negro.
Pero cuando el sol estalla
las ratas salen vestidas de gala.
Ancianos místicos y enfermos
aguardan pasivos,
hasta que sus nombres sean leídos.
Putas con abanicos escarlatas
y falsos anillos de plata
se dejan coger, por turbias personas
que les dan de comer.
Niños entregan sus almas en bandeja
a un maldito ser alado
encerrado entre rejas.
Viaje que no pide pasaporte.