María Francisca
GAVIOTA
No quiero irme sin llevarme,
los pasos recorridos por calles
de piedra antigua y deforme,
ellos son el origen de este amor
enfermizo hacia mi ciudad colonial de nubes.
Te recojo, como el cántaro a la lluvia,
desde el poniente de la virgen del Panecillo,
me siento un rato a tus pies
para admirar la gracia de la belleza
que hace de ti la Carita de Dios ..
Pintada por Santiago
y esculpida por legarda..
Me envuelvo en tus montañas
como el capullo de la libélula,
no quiero desahuciarme del frío con que naciste,
me aferro a llamarte mía,
siempre mía, aunque el castellano
se me agote en ese único vocablo...
Tu dorada osamenta retorcida
por querubines y retablos
agonizantes en sudor indígena
y en castas de pintas mestizas..
Cándil de la faz Bolivariana
de una tierra libertaria,
hombres valientes y mujeres
patriotas te declamaron a través
de coplas guardadas por la sangre
generacional del yugo..
Sangre que filtró las cavidades,
regó los minerales
y floreció en tus colinas..
Eres ninfa nacarada,
fuiste perla de España,
fuiste codicia del nuevo mundo,
te debatiste entre trapos y sedas,
pero innata alzaste tu identidad...
Como dijo mi abuelo,
él que ya no está,
piedra de esta ciudad, pesebre y nido,
cielo de un aire azul indefinido,
tiende mi corazón en su arquitectura...
los pasos recorridos por calles
de piedra antigua y deforme,
ellos son el origen de este amor
enfermizo hacia mi ciudad colonial de nubes.
Te recojo, como el cántaro a la lluvia,
desde el poniente de la virgen del Panecillo,
me siento un rato a tus pies
para admirar la gracia de la belleza
que hace de ti la Carita de Dios ..
Pintada por Santiago
y esculpida por legarda..
Me envuelvo en tus montañas
como el capullo de la libélula,
no quiero desahuciarme del frío con que naciste,
me aferro a llamarte mía,
siempre mía, aunque el castellano
se me agote en ese único vocablo...
Tu dorada osamenta retorcida
por querubines y retablos
agonizantes en sudor indígena
y en castas de pintas mestizas..
Cándil de la faz Bolivariana
de una tierra libertaria,
hombres valientes y mujeres
patriotas te declamaron a través
de coplas guardadas por la sangre
generacional del yugo..
Sangre que filtró las cavidades,
regó los minerales
y floreció en tus colinas..
Eres ninfa nacarada,
fuiste perla de España,
fuiste codicia del nuevo mundo,
te debatiste entre trapos y sedas,
pero innata alzaste tu identidad...
Como dijo mi abuelo,
él que ya no está,
piedra de esta ciudad, pesebre y nido,
cielo de un aire azul indefinido,
tiende mi corazón en su arquitectura...
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