K
Kenshin
Invitado
Mi ciudad, ilusión que existe,
es el venir hecho en seña,
te prenderas en el despiste
y el fuego se apaga con leña.
Construida de luz deforme,
que se vuelve silbido de viento,
dando caricia y dolor enorme,
hasta que se muda en concreto.
Se perfuma de su gente,
evitando el olor de los caños,
por sus puertas pasaba el viniente,
ahora no dejan entrar extraños.
La gobierna un fiel dictador,
sus seguidores le cumplen todo,
dentro sus reglas y su ardor,
el pueblo vive a su modo.
Si el pueblo toma el poder,
se derrumba mi bella ciudad,
sin su rey esta no puede ser,
porque quedaría a la mitad.
es el venir hecho en seña,
te prenderas en el despiste
y el fuego se apaga con leña.
Construida de luz deforme,
que se vuelve silbido de viento,
dando caricia y dolor enorme,
hasta que se muda en concreto.
Se perfuma de su gente,
evitando el olor de los caños,
por sus puertas pasaba el viniente,
ahora no dejan entrar extraños.
La gobierna un fiel dictador,
sus seguidores le cumplen todo,
dentro sus reglas y su ardor,
el pueblo vive a su modo.
Si el pueblo toma el poder,
se derrumba mi bella ciudad,
sin su rey esta no puede ser,
porque quedaría a la mitad.