Sebastian Dusalgi
Poeta que considera el portal su segunda casa
Mi endeble mente es un enchufe,
donde se conectan sombras antagónicas
que la seducen y la embrutecen.
El ánima es devorada por el miedo,
llora chasquidos de huesos,
Brutalmente asaltada es
por delincuentes subterráneos,
que hacienden por el muelle
de un cable siniestro.
Se convierte en libreta desgarrada
acceso a un prostíbulo abierto,
donde fornican máscaras grotescas.
Es ya un establo de espejismos
que desanudan esbirros del averno
Me abofetean, desmenuzan
mi realidad, transformándola
en un platillo senil
que tararea baladas en su cobertizo.
Sebastian Dusalgi.
donde se conectan sombras antagónicas
que la seducen y la embrutecen.
El ánima es devorada por el miedo,
llora chasquidos de huesos,
Brutalmente asaltada es
por delincuentes subterráneos,
que hacienden por el muelle
de un cable siniestro.
Se convierte en libreta desgarrada
acceso a un prostíbulo abierto,
donde fornican máscaras grotescas.
Es ya un establo de espejismos
que desanudan esbirros del averno
Me abofetean, desmenuzan
mi realidad, transformándola
en un platillo senil
que tararea baladas en su cobertizo.
Sebastian Dusalgi.