JHONEICHA
Poeta recién llegado
Mientras compongo sinfonías que profanen la tumba de tus labios,
las agujas del reloj danzan su melodía infinita.
Lóbrega noche,
Transfigura remembranzas de dos cuerpos
dispuestos siempre a la entrega.
Vacías, en compañía del silencio;
las caricias
forman parte del ayer.
Te creí motivo de palabras y el murmullo de tu lengua,
catadora de sabores, enmudece las tertulias
que acompasaban mis sueños.
Tus dedos ya no dan forma al cántaro febril de mi cuerpo,
pasean y se desdibujan sobre el tempano que noche tras noche
pretende ser piel, pero la batería se le agota abriendo paso al verdugo de tu sueño,
castigándome sin piedad, mutila una noche más.
Mientras, con cada parpadeo danzan mis ojos;
la melodía infinita cesa
Descubro mis pupilas de gorrión herido a través de mi espejo...
tu espalda.
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