julietagris
Poeta recién llegado
Las hadas sobrevolaron mis ilusiones
se rieron un poco
se besaron los pies y su sexo
. se fueron con mis fantasías .
Las libélulas también andaban sobre mi mente
se llevaron la suerte que creía tener para amar.
Pensaban estas aladas creaturas,
que mi infancia, me hacía apacible al deseo.
Pero era lujuria infantil
una precoz necesidad de matar vampiros.
Decidí entonces abrir las ventanas,
abrir estas puertas de par en par.
Dejar a la naturaleza prohibida, existir.
Posar las crisálidas sobre mis cabellos de árbol muerto.
Dejar nacer la naturaleza de otros,
....... en mí.
Por que yo no tengo nada,
..no tengo nada.
Pensé,
si a veces pienso que pienso,
me burlé de mis dedos torcidos,
mis dientes de ardilla maldita,
mi cuerpo ,
mi cuerpo de historia.
Veo como va entrando toda la salvaje fauna,
que me sobrepasa en estatura y valor ,
enredando las risas malintencionadas
de las hadas y libélulas
van girando en su muerte rotunda
en el espesor de la maleza.
Estoy maravillada.
Ahora me río yo
porque les veo enredados en unos hilos húmedos,
porque son ahora sonrientes cadáveres ,
no volverán a jugar con mis deseos .
Dejarán que toda mi mente sueñe
abrazada a la almohada
la penetración rotunda de realidad
y de esos fuegos que van cocinando las mariposas
para el festín del sexo.