Guadalupe D. Lopez
Poeta que considera el portal su segunda casa
Una mirada al cielo, buscando tu sonrisa.
Un aire frío que me envuelve rozando tu camisa.
Toca mi cabello, con una caricia.
Robándose un suspiro con la suave brisa.
La lluvia moja mi rostro y rueda por mis mejillas,
confundiéndose con mis lágrimas, como si fueran arcilla.
Cierro mis ojos, mi mente piensa en ti,
te extraña el corazón, te necesito junto a mí.
Puedo sentirte, entre tanta soledad,
me invaden los recuerdos, no te dejo de pensar.
Necesito de tu abrazo, necesito de tu amor,
y es que, como tú me amaste, nunca nadie más me amó.
Cómo podría no pensarte… Si TE QUIERO un montón.
Si aún vives en mí, aunque estés cerca de Dios.
Un aire frío que me envuelve rozando tu camisa.
Toca mi cabello, con una caricia.
Robándose un suspiro con la suave brisa.
La lluvia moja mi rostro y rueda por mis mejillas,
confundiéndose con mis lágrimas, como si fueran arcilla.
Cierro mis ojos, mi mente piensa en ti,
te extraña el corazón, te necesito junto a mí.
Puedo sentirte, entre tanta soledad,
me invaden los recuerdos, no te dejo de pensar.
Necesito de tu abrazo, necesito de tu amor,
y es que, como tú me amaste, nunca nadie más me amó.
Cómo podría no pensarte… Si TE QUIERO un montón.
Si aún vives en mí, aunque estés cerca de Dios.
Última edición: