Arkeidos
Poeta que considera el portal su segunda casa
Busco mi esencia
busco el principio
cuando éramos casi ángeles
volver al estado original.
Quiero encontrar mi parte de Adán
antes de que cayera de la gracia.
Ser limpio, puro…
El cuerpo me estorba para volar
y buscar mis alas perdidas en el universo
el pecado me estorba…
Chispas eléctricas conmueven el escenario solitario.
Mi corazón de sol explota quemando
el desierto de las almas de papel
no quedando huesos negros
ni corazones de piedra.
Me despojo de la estrella
que se poso en mi cuerpo
como piel luminosa.
La piel de este hombre
se seca y cae a pedazos como hojas de árbol secas.
El castillo de huesos se derrumba
y el alma atrapada dentro
flota libre buscando ascender al infinito
para quedarse en la dimensión
de la bóveda estelar de estrellas destellantes.
Derramo mi sangre dorada en el altar del silencio cósmico
ante el paso de una ola azul casi invisible
apenas perceptible a mis ojos profundos de centella.
Es mi espíritu que se diluye
o tal vez
se expande
se crece
se desintegra
buscando una muerte elegante.
Se extiende anunciando su extinción.
Apagando toda seña de voluntad
se agota el tiempo
y la esperanza.
Me perdí en un túnel de tiempo congelado
como un limbo
un espacio sin historia.
Mi sombra se ahorco con un lazo de plata
de la traicionera luna.
Mi esencia se queda atrás
pedazo a pedazo
mas queda mi alma encendida como sirio
en medio de esta nada inmensa.
Siempre tuve fe
una fe que jamás entendí
pero es firme
nada la doblega.
Admirable…
Se abre un portal solar
y una mano toma la mía
y damos el salto cuántico
viajando años luz
hasta estremecer el abismo espacial.
Estoy en medio de miles de ángeles
que vuelan presurosos
de un lado a otro
escuchado una gran voz
como trueno
que a su seña todo se mueve
toda creación le obedece.
Se me quito la ceguera espiritual
y vi
lo vi a el
en medio de la negrura
vi su resplandor
que quemaba mis pecados.
Los ángeles pregonaban con apuro:
Jesucristo viene
el viene ya…
Quien necesita alas cuando
el señor de todo
es mi ángel guardián
con el estoy completo
yo te espero
porque tú eres mi dueño…
Señor del trigo.
Señor de las almas.
Señor de la justicia.
Señor del juicio.
Señor de la salvación.
Porque tu sacrificio me reviste de nuevo ser
tu sangre intacta me baña
la cual es imperecedera
inmortal.
Y los demonios se alejan de mí
porque a mi lado estas tú...
Yo te espero señor
yo te espero
te veré en medio de millones de ángeles
y millones de santos.
Todos reconocerán tu nombre
que está por encima de todo nombre
que pertenezca a las potestades espirituales
o a los reyes humanos de la tierra.
Tú tienes las llaves de la vida
y las llaves de la muerte
las llaves de la condenación
y las llaves de la salvación
tú y solo tú eres Dios.
busco el principio
cuando éramos casi ángeles
volver al estado original.
Quiero encontrar mi parte de Adán
antes de que cayera de la gracia.
Ser limpio, puro…
El cuerpo me estorba para volar
y buscar mis alas perdidas en el universo
el pecado me estorba…
Chispas eléctricas conmueven el escenario solitario.
Mi corazón de sol explota quemando
el desierto de las almas de papel
no quedando huesos negros
ni corazones de piedra.
Me despojo de la estrella
que se poso en mi cuerpo
como piel luminosa.
La piel de este hombre
se seca y cae a pedazos como hojas de árbol secas.
El castillo de huesos se derrumba
y el alma atrapada dentro
flota libre buscando ascender al infinito
para quedarse en la dimensión
de la bóveda estelar de estrellas destellantes.
Derramo mi sangre dorada en el altar del silencio cósmico
ante el paso de una ola azul casi invisible
apenas perceptible a mis ojos profundos de centella.
Es mi espíritu que se diluye
o tal vez
se expande
se crece
se desintegra
buscando una muerte elegante.
Se extiende anunciando su extinción.
Apagando toda seña de voluntad
se agota el tiempo
y la esperanza.
Me perdí en un túnel de tiempo congelado
como un limbo
un espacio sin historia.
Mi sombra se ahorco con un lazo de plata
de la traicionera luna.
Mi esencia se queda atrás
pedazo a pedazo
mas queda mi alma encendida como sirio
en medio de esta nada inmensa.
Siempre tuve fe
una fe que jamás entendí
pero es firme
nada la doblega.
Admirable…
Se abre un portal solar
y una mano toma la mía
y damos el salto cuántico
viajando años luz
hasta estremecer el abismo espacial.
Estoy en medio de miles de ángeles
que vuelan presurosos
de un lado a otro
escuchado una gran voz
como trueno
que a su seña todo se mueve
toda creación le obedece.
Se me quito la ceguera espiritual
y vi
lo vi a el
en medio de la negrura
vi su resplandor
que quemaba mis pecados.
Los ángeles pregonaban con apuro:
Jesucristo viene
el viene ya…
Quien necesita alas cuando
el señor de todo
es mi ángel guardián
con el estoy completo
yo te espero
porque tú eres mi dueño…
Señor del trigo.
Señor de las almas.
Señor de la justicia.
Señor del juicio.
Señor de la salvación.
Porque tu sacrificio me reviste de nuevo ser
tu sangre intacta me baña
la cual es imperecedera
inmortal.
Y los demonios se alejan de mí
porque a mi lado estas tú...
Yo te espero señor
yo te espero
te veré en medio de millones de ángeles
y millones de santos.
Todos reconocerán tu nombre
que está por encima de todo nombre
que pertenezca a las potestades espirituales
o a los reyes humanos de la tierra.
Tú tienes las llaves de la vida
y las llaves de la muerte
las llaves de la condenación
y las llaves de la salvación
tú y solo tú eres Dios.
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