nasme
Poeta fiel al portal
La inocencia duerme en la nada
ya no despierta
aun que dejes de cantarla.
Los cipreses rodearon la casa.
La madre, las uñas clavadas
en la tierra mojada, amasa dolores
que como pavesas, atraviesan
la cara.
El padre, sin Dios en los ojos
cambiándose mil veces el
destino, hostias se daba.
La niña, jugaba
sin enterarse, que las viejas
están escondidas por la casa.
Una canción en resina, duerme en la nada.
Ya no está la nota que me guarda
ni su aro.
Sólo un traje sin estreno, envuelto en un beso largo.
ya no despierta
aun que dejes de cantarla.
Los cipreses rodearon la casa.
La madre, las uñas clavadas
en la tierra mojada, amasa dolores
que como pavesas, atraviesan
la cara.
El padre, sin Dios en los ojos
cambiándose mil veces el
destino, hostias se daba.
La niña, jugaba
sin enterarse, que las viejas
están escondidas por la casa.
Una canción en resina, duerme en la nada.
Ya no está la nota que me guarda
ni su aro.
Sólo un traje sin estreno, envuelto en un beso largo.
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