carlos_cisneros
Poeta asiduo al portal
Soy el viento
El candil de latón azul se prendía a un lado; y la plancha de carbón cuyo seguro era un gallito pintoresco, ya estaba listo para comenzar la labor. Los chicos aprovechábamos ese tiempo para hacer nuestras tareas escolares
Mi madre veía desde ese lugar que todos se dedicaran a sus quehaceres Me gustaba verla iluminada por esa luz
Aunque no pudo terminar hasta ese entonces su primaria, sabía muchas cosas que nos maravillaban Por ella aprendimos a no decir groserías Cosa rara para aquél lugar tan cerca al Callao
Salíamos a jugar aprovechando la luz de la Luna llena Una veintena de chicos, niños y niñas, jugando a las escondidas; pero siempre a vista de nuestros padres, que aprovechaban la ocasión para conversar
Los inviernos eran tibios cada vez que sus brazos me acurrucaban
Mi madre me daba siempre de su calor
Soy el viento
El candil de latón azul se prendía a un lado; y la plancha de carbón cuyo seguro era un gallito pintoresco, ya estaba listo para comenzar la labor. Los chicos aprovechábamos ese tiempo para hacer nuestras tareas escolares
Mi madre veía desde ese lugar que todos se dedicaran a sus quehaceres Me gustaba verla iluminada por esa luz
Aunque no pudo terminar hasta ese entonces su primaria, sabía muchas cosas que nos maravillaban Por ella aprendimos a no decir groserías Cosa rara para aquél lugar tan cerca al Callao
Salíamos a jugar aprovechando la luz de la Luna llena Una veintena de chicos, niños y niñas, jugando a las escondidas; pero siempre a vista de nuestros padres, que aprovechaban la ocasión para conversar
Los inviernos eran tibios cada vez que sus brazos me acurrucaban
Mi madre me daba siempre de su calor
Soy el viento