pablo7972
Poeta que considera el portal su segunda casa
Quizá aún nos veamos
en la ribera de la noche,
levantando una ola de espuma con tu mano y la mía
para que el fragor que levanta y su cortina
escondan nuestro beso
de la parsimoniosa mirada de las palmeras,
los chiringuitos cerrados
y los moradores ebrios del dique,
y mantenerla enfrente de nosotros
con magia que ya nos inventó a nosotros primero
y, si es así, la ola se convertirá en espectadora
como serpiente de cascabel
hasta que piadosamente le permitamos ser mar,
de nuevo crepitar contra la costa
sin tener el parabién nuestro
de alzarse erguida frente al beso
como el que su roce con las rocas pudiera ser.
Quiero ser de pronto noche para rodearte
sin que sepas defenderte
y des la guerra contra mi sombra
por entregada de inicio,
y, al despertar, en el inicio del alba,
dejarme como simples gotitas
de frío,
de escarcha, rocío... que sigan,
cuando no esté yo, besando tus labios.
Te quiero hasta besarte la médula,
hasta descarrilar sobre tus dos rodillas,
quererte como nadie te pueda querer
y cortarte la punta de la lengua
con los dientes
y que tú hagas lo propio con la mía
para enredarnos en un reguerillo escarlata que nos ate.
Y que seas lo más inmenso que el horizonte puede ofrecer a la mirada
cuando tú te acercas o te alejas por él.
Eres mi horizonte.
Última edición:
::
::