Bueno, reiniciando la gloriosa labor, creo que empezaba así (luego ya no recuerdo nada más):
Inspirada al elegir la canción "The sounds of silence", con un toque andino esta vez al estilo de su fraterna "El condor pasa", pongo ya mis desnudos pies para pasear por las huellas que has ido dejando adonde nos pierden las líneas bellas y soñadoras; líneas que esconden las grandes verdades en el bolsillo de su autora, como un pañuelo con bordados de oro que es merecido conservar hasta que la sangre abierta peligre y te obligue a rescindir y restañar heridas con su torniquete.
Tu poema es un blasón a la inspiración, una medida infundiosa de cómo la grandeza de su autora juega y juega con lo que pasa de una mano a otra, y circula entre dedos no luctuosa, no desamparada ni perdida lejos de la ventana o la almohada, sino satírica como tú, que la llamas a voces de silencio que es el idioma de la poesía y se vale de nosotros para clamar entre los humanos.
Descansa varada en los poemas que guardas de ayeres con hollín, desmadejados pero propios. Te pertenece cada línea escrita por tus manos, dictada por ese maravilloso "estro" que deviene de dentro, o de "arriba" como han sugerido otros poetas de este foro.
Me encanta que la personifiques desde el principio. Seguro que sabes por qué lo haces. A quién ves, a quién intuyes en esa inspiración que crees malograda, es sombra de tus párpados, levanta y baja tus persianas cada mañana y cada noche, traduce los colores, simboliza las formas y las concreciones, te gana alas para elevar y aligerar gravedades, borra líneas y perfiles, amalgama las partes, hace conjuntos con los imanes que encuentra a tu paso y llega hasta la puerta de atrás de tus palabras, clamando y llamando desacompasadamente mientras inspiras y expiras el estro.
De repente a mi almohada se acercó sugestiva
promentiendo quimeras, amante y efusiva,
mas al abrir los ojos solo encontré el vacío,
me acompaba en sueños pero otra vez se ha ído.
Ese "mas", al abrir los ojos, es la reina de las adversativas, una bofetada directa e insolente a la mejilla del lector, muy por encima de otras formas de expresar el mismo significado.
Y has conseguido un gran final también. "O lo mate el olvido". Que en realidad pareces jugar, después de todo el poema personificando a la inspiración, con este otro final no dicho "O la mate el olvido". A la inspiración, no al amor.
Gracias por compartir tu inspiradas letras, dejémoslas que sigan buscando la inspiración y entretanto tú escribe buenas poesías "sin inspiración" pero con esto. Estro. Estrellas y reputación