marea nueva
Poeta veterano en el portal
Todas las lágrimas llegan
y son como lluvia mansa
que va corriendo por mis venas,
¡tanto es el llanto que he guardado solo para ella!
Pero no todas las lágrimas son de tristeza
Ella ... ella era un mundo maravilloso,
un puñado de besos,
de risas traviesas.
Ella ,
ella era la locura que desespera,
el llanto absurdo, la soledad,
la dádiva infinita,
la indecifrable grandeza.
En su regazo fui la estrella,
la luz , la noche, el miedo,
la inmesa tristeza, la esperanza,
el grito , el silencio, la flor,
la llanura, el destello,
pero Ella... Ella es un misterio divino
que no deja de arroparme,
que regresa cuando mis pasos no encuentran el camino,
cuando duelen mis entrañas,
cuando rio, cuando me vuelvo letra pequeña,
cuando los fantasmas regrezan,
cuando la tinta no me alcanza
y me vuelvo garabato.
Madre, mi Alicia primera
¡Te quise tanto !
fénix de mis amores,
por siempre mía, como antes del último suspiro,
Te quiero ahora , te quiero siempre
con tu voz de ángel, con tu algarabía,
con tus colores grises y verdes,
con tus manos de azúcar,
con tus desvelos, con tu fe,
con ese amor tuyo que aun me alcanza.
y son como lluvia mansa
que va corriendo por mis venas,
¡tanto es el llanto que he guardado solo para ella!
Pero no todas las lágrimas son de tristeza
Ella ... ella era un mundo maravilloso,
un puñado de besos,
de risas traviesas.
Ella ,
ella era la locura que desespera,
el llanto absurdo, la soledad,
la dádiva infinita,
la indecifrable grandeza.
En su regazo fui la estrella,
la luz , la noche, el miedo,
la inmesa tristeza, la esperanza,
el grito , el silencio, la flor,
la llanura, el destello,
pero Ella... Ella es un misterio divino
que no deja de arroparme,
que regresa cuando mis pasos no encuentran el camino,
cuando duelen mis entrañas,
cuando rio, cuando me vuelvo letra pequeña,
cuando los fantasmas regrezan,
cuando la tinta no me alcanza
y me vuelvo garabato.
Madre, mi Alicia primera
¡Te quise tanto !
fénix de mis amores,
por siempre mía, como antes del último suspiro,
Te quiero ahora , te quiero siempre
con tu voz de ángel, con tu algarabía,
con tus colores grises y verdes,
con tus manos de azúcar,
con tus desvelos, con tu fe,
con ese amor tuyo que aun me alcanza.
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