Estimado Andreas: para eludir este tema pensé en su momento escribirle, como si fuera Edipo, a Yocasta, al final no llegué a hacerlo. Es un tema trillado por el lugar común, que siempre parece decir menos de lo que quisiéramos decir. Has logrado en estos tercetos tan íntimos mostrarnos lo que un verdadero poeta puede hacer con su palabra al poner en ellas el corazón: poesía; poesía que gira en torno a la verdad, definiendo sus contornos en su danza. Clásica si las hay esta forma de los tercetos encadenados, que creara Dante para sus divinos propósitos.
gracias
jorge