Cuando en tu fecundo vientre crecía y hoy decidir yo pudiera, dos veces no lo pensaría, si el señor otra oportunidad me diera, una vez mas en tu vientre viviría.
A pesar de todo lo que en ti causé, dolores, vómitos y estrés, aún así me decidiste tener, ansiosa de verme crecer, a tu lado y para siempre.
Perdón si alguna vez te halla lastimado, esa no era mi intención, pues con tanto amor que me has dado, me sentiría castigado.
Aún recuerdo de niño, cuando de manos me llevabas para irnos de paseo, a la escuela o a la casa; me sentía rey del mundo o de todo el universo, pues era tan fuerte el sentimiento de protección que sentía, que en aquél divino momento, nada me vencería.
A pesar de todo lo que en ti causé, dolores, vómitos y estrés, aún así me decidiste tener, ansiosa de verme crecer, a tu lado y para siempre.
Perdón si alguna vez te halla lastimado, esa no era mi intención, pues con tanto amor que me has dado, me sentiría castigado.
Aún recuerdo de niño, cuando de manos me llevabas para irnos de paseo, a la escuela o a la casa; me sentía rey del mundo o de todo el universo, pues era tan fuerte el sentimiento de protección que sentía, que en aquél divino momento, nada me vencería.