Solsticio de primavera
Poeta fiel al portal
Mi mayor libertad
Hoy me despierto, mañana también,
ayer estuve vivo,
hoy también.
Vivo, vivo, vivo,
pereciese que fuera nuestra única preocupación,
si la tarjeta se vence, si el tomate aumenta,
si asume al poder un histrión, otro,
o el mismo reconstruido, ¿Pero, dónde estoy yo?
Estoy vivo, claro, pero eso no dice nada, de nada,
de nada mas, semejase a redundantes sofismas,
do rayano se percuden las alas bellas
de una mantis.
Después me dicen que no crea en las banshees, si yo atiendo
cada día, nube, planta, sol,
el sonido de su horrísona voz.
¡¡¡¿De que carajo me están hablando?!!!, si al comunicarme
yo estoy contando los xilemas anulares de vuestra voz,
como una árbol, que mas que cortado cuajado e inoculado está,
desde el primer día, nube, planta, sol.
A veces pienso, no lo puedo evitar, la depresión hacia el dominio onírico
nos ataca, tal vez, la conciencia tal vez.
Tal vez, sea ilusorio.
No lo sé. Tal vez
Nada.
No hay nada.
No hay nada que no ansíe conocer.
Tango pies tan chicos, alas tan torpes, desplegadas las velas,
tengo la posibilidad.
La pubescencia, las oriflamas, el perdón suspendido.
Es muy simple, al menos yo, tengo la posibilidad.
Si fuese viejo, si fuese otro, si fuese bueno, si fuese malo, si fuese cruel, histórico o hilarante,
esperaría por el toque melancólico que suprime las sombras del mediodía.
Pero yo soy todos,
las máscaras canónigas incrustadas entre las frondas
de un bosque desgajado
¡El amor se ha perdido!, ¡la sacra pulcritud, ¡nos han mentido!
Y ahora me pregunto:
-¡¿De donde sacamos la idea irrisoria de la república perfecta?!,
¡¡¿de un dorado panal?!!.
¡La utopía NO existe!, etimológicamente no existe, ¡castigo penitente
al cielo imperioso por hacérnoslo preguntar!,
¡contaminación nocturna
al mar oleaginoso por hacernos curiosear!
¡Basta de polinización!
para las flores de fragancias relumbrantes.
¡Basta de complacencia!, al final siempre nos engaña el fanal,
su luz trémula, de faro peñascoso, también nos hace indagar
Pero yo ya no soy tan iluso, el crimen no existe,
en tanto nos absolvamos de hablar.
Jamás, v__o__l_v___a
_____________________M o s a
_Ha
B
La
r.
Hoy me despierto, mañana también,
ayer estuve vivo,
hoy también.
Vivo, vivo, vivo,
pereciese que fuera nuestra única preocupación,
si la tarjeta se vence, si el tomate aumenta,
si asume al poder un histrión, otro,
o el mismo reconstruido, ¿Pero, dónde estoy yo?
Estoy vivo, claro, pero eso no dice nada, de nada,
de nada mas, semejase a redundantes sofismas,
do rayano se percuden las alas bellas
de una mantis.
Después me dicen que no crea en las banshees, si yo atiendo
cada día, nube, planta, sol,
el sonido de su horrísona voz.
¡¡¡¿De que carajo me están hablando?!!!, si al comunicarme
yo estoy contando los xilemas anulares de vuestra voz,
como una árbol, que mas que cortado cuajado e inoculado está,
desde el primer día, nube, planta, sol.
A veces pienso, no lo puedo evitar, la depresión hacia el dominio onírico
nos ataca, tal vez, la conciencia tal vez.
Tal vez, sea ilusorio.
No lo sé. Tal vez
Nada.
No hay nada.
No hay nada que no ansíe conocer.
Tango pies tan chicos, alas tan torpes, desplegadas las velas,
tengo la posibilidad.
La pubescencia, las oriflamas, el perdón suspendido.
Es muy simple, al menos yo, tengo la posibilidad.
Si fuese viejo, si fuese otro, si fuese bueno, si fuese malo, si fuese cruel, histórico o hilarante,
esperaría por el toque melancólico que suprime las sombras del mediodía.
Pero yo soy todos,
las máscaras canónigas incrustadas entre las frondas
de un bosque desgajado
¡El amor se ha perdido!, ¡la sacra pulcritud, ¡nos han mentido!
Y ahora me pregunto:
-¡¿De donde sacamos la idea irrisoria de la república perfecta?!,
¡¡¿de un dorado panal?!!.
¡La utopía NO existe!, etimológicamente no existe, ¡castigo penitente
al cielo imperioso por hacérnoslo preguntar!,
¡contaminación nocturna
al mar oleaginoso por hacernos curiosear!
¡Basta de polinización!
para las flores de fragancias relumbrantes.
¡Basta de complacencia!, al final siempre nos engaña el fanal,
su luz trémula, de faro peñascoso, también nos hace indagar
Pero yo ya no soy tan iluso, el crimen no existe,
en tanto nos absolvamos de hablar.
Jamás, v__o__l_v___a
_____________________M o s a
_Ha
B
La
r.
De esta forma, brutal, atestiguo contra lo que me otorga mi mayor libertad.
La utopía sólo existe si la podemos simbolizar.
La utopía sólo existe si la podemos simbolizar.
*Últimamente en Argentina hubo elecciones presidenciales y también el tomate llegó a 18 pesos el kilo, algo estúpido para un país productor. Banshee, hada malvada, los humanos que la oyen están penados a la muerte impostergable, las veces que la escuchen corresponde a los días de vida que la quedan al condenado. Al mediodía, en verano, por la posición del sol los cuerpos no reflejan sombra, la muerte tampoco. Entiéndase como mayor libertad (además de escribir o hablar) abolir la idea de utopía en la mente.
Apartado I
No estoy desilusionado, no, no lo estoy,
sólo quiero ser feliz,
engañándome no lo soy.
Siempre me fui sincero,
muchas veces tenaz, pero debía serlo.
La verdad sólo se le revela al que piensa que jamás la encontrará.
En un mundo incesante
no sirve de nada la vanidad.
Yo creo en todos, yo creo en todo,
pero me soy sincero, las utopías solo existen porque las podemos simbolizar.
Si no existiese el lenguaje .la ornamenta del progreso,
quizás lo hubiésemos podido intuir.
No creo en un mundo bueno y un mundo malo,
creo en uno solo.
Inmensa conmoción sin desastres.
sólo quiero ser feliz,
engañándome no lo soy.
Siempre me fui sincero,
muchas veces tenaz, pero debía serlo.
La verdad sólo se le revela al que piensa que jamás la encontrará.
En un mundo incesante
no sirve de nada la vanidad.
Yo creo en todos, yo creo en todo,
pero me soy sincero, las utopías solo existen porque las podemos simbolizar.
Si no existiese el lenguaje .la ornamenta del progreso,
quizás lo hubiésemos podido intuir.
No creo en un mundo bueno y un mundo malo,
creo en uno solo.
Inmensa conmoción sin desastres.
*Mientras, silencioso, bajo enormes pilastras de azul, desperezando los cometas y nudos del universo, enorme conmoción sin desastres, el Orden, cual vigía, rema en el firmamento y de su draga en fuego brotan hileras de astros. El Justo se sentaba , A. Rimbaud.
:: y las estrellas para que su pensdar se le iluminé aún más!