claudiorbatisti
claudiorbatisti
Aún primero de llegar
para traspasar la confusión
de todo aquello que eres;
en tu ambigua reproducción
de cuan veloces eran los años
y las miradas ansiosas de gozar
que alentaban nuestros grillos.
Oh negra noche, mi meretriz
ingenua y rebelde
no te hubieras alegrado
en demasía de las arrugas del tiempo
ahora serías más astuta;
no puedes engañarme
cabalgando desnuda
dentro de sueños eróticos y pesadillas;
deberías ser más diabólica.
Estatua de agua y sal,
guadaña sin corazón
que cuelgas sobre mi cabeza
entre esotéricos archipiélagos de ideas.
Claudio Batisti
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