con la sospecha
de que te traías un chelo entre piernas
llegué a tu sombra de polvo y neón
barajando entre naufragios de tinta
mi sequía de campanas
y la estúpida manía de suponerle alas
orfandades de costillas
y utopías desfloradas
a todo labio
que me alcanzara a la cruz
mentiras y vinagre.
ahora que aprendí a odiarte
y a travestirte de roca y montaña
me rasgo branquias a lápiz
no me escampan las campanas
y tengo otros vitrales y manías que empañar de sangre
para que el sol no me recuerde
que solo
me inventé un chelo
para que entre tus piernas
mi miedo
callara a gusto.
de que te traías un chelo entre piernas
llegué a tu sombra de polvo y neón
barajando entre naufragios de tinta
mi sequía de campanas
y la estúpida manía de suponerle alas
orfandades de costillas
y utopías desfloradas
a todo labio
que me alcanzara a la cruz
mentiras y vinagre.
ahora que aprendí a odiarte
y a travestirte de roca y montaña
me rasgo branquias a lápiz
no me escampan las campanas
y tengo otros vitrales y manías que empañar de sangre
para que el sol no me recuerde
que solo
me inventé un chelo
para que entre tus piernas
mi miedo
callara a gusto.