Alan Cuadrado
Poeta fiel al portal
Acabo de arrastrar el tiempo a mi memoria
con mis manos de sapo inquiriendo atrás,
que quizás sólo llegué aquí por el mar
y de nuevo retomo deliberar mis sentidos.
Me pierdo en el abismo de unos ojos
yo pedí al cielo, a las estrellas, al infinito,
desde una isla en algún punto remoto
a partir de la amargura y el corazón roto.
Pedí volar. en un sinfín de tiempo el universo
ser eterno y no estar, había buscado,
no había encontrado, habitaba el final
pero la vida es de lecciones eternas.
Y ha traído el universo en tus ojos, morena
vuelo y sobre vuelo el cobijo de tu piel, morena,
y el corazón roto sobrevive para ti, morena
tanto que volvería a esa isla contigo.
Para escribir desde adentro ignorando el apego
de lo material, de lo que no nos importa,
rompiendo las olas del mar al encuentro
y dibujar el atardecer con finos detalles.
Iluminado tu pelo y la luz de tu ser, morena
y congelar el momento atesorando los anhelos,
pues, sería perfecto escribirlo y arrojarlo al mar
dentro de una botella navegante, como testigo.
Que había pedido al mundo y no ofrecí nada a él
y aun así hoy y por siempre, estás conmigo, morena
quédate aquí y siéntate a escuchar mi pecho
que hoy ofreceremos algo al mundo, morena.