Adrián TC
Poeta recién llegado
Cada vez que pienso en mi mundo perfecto, no logro decir más de diez palabras sin que una traiga a mi mente tu recuerdo. Cambiaría el azul de las estrellas por el dorado de tus ojos, mis horas de sueño por contemplarte mientras duermes, dejaría de mirar el firmamento nocturno que tanto amo por recorrer el cielo en tu mirada cada día. Lentamente te vuelves vital como el agua, esencial como el aire que respiro. Sin pensarlo, cambiaría el aroma de las flores por el suave perfume de tu cabello, cambiaría las puestas de sol por las sonrisas iluminadas en tu rostro. Dejaría todo cuanto conozco por descubrir a la maravillosa mujer que hay en ti, eres un misterio continuo, cada vez que creo conocerte me haces ver lo impredecible de tu persona. Hay tantas estrellas en el cielo, como razones tengo para hacerte sonreír, Siete letras tiene tu nombre como siete son los días de la semana en que pienso en ti.
Cada hombre tiene un propósito en la tierra y yo estaría satisfecho si el mío fuese procurar tu felicidad. Cada una de las líneas que te escribo tiene su valor si entre ellas pude provocarte una sonrisa.
No es mucho lo que tengo ahora de ti, tal vez solo una fotografía, tal vez haya ganado ya algo más, pero lo que tengo es mucho más que una imagen, cada vez que contemplo tu fotografía se desbocan los latidos de mi corazón, cada vez que la miro tu belleza me cautiva, cada vez que la miro mi mundo eres tú.
Cada hombre tiene un propósito en la tierra y yo estaría satisfecho si el mío fuese procurar tu felicidad. Cada una de las líneas que te escribo tiene su valor si entre ellas pude provocarte una sonrisa.
No es mucho lo que tengo ahora de ti, tal vez solo una fotografía, tal vez haya ganado ya algo más, pero lo que tengo es mucho más que una imagen, cada vez que contemplo tu fotografía se desbocan los latidos de mi corazón, cada vez que la miro tu belleza me cautiva, cada vez que la miro mi mundo eres tú.