Rafael A. Quiles
Poeta recién llegado
Mi NINA PERFUMADA Y TIERNA
Mi niña perfumada y tierna
con cielo en los ojos y sangre en los labios
eres como un atardecer en en mar,
como una bandada de pájaros volando
A veces cuando entro a tus ojos
o me acurruco sobre tus pechos blancos,
siento latir tu corazón de miedo
como si mil fantasmas te estuvieran asustando
Sin embargo, cuando estamos solos
y desnudas tu cuerpo suspirando
te develas así, como un misterio,
Como una hostia de luz en el sagrario
Entonces se transforma todo
y hasta el viento nos adorna con sus ramos,
y el mar en su lecho se estremece
Con deseos de estrecharte entre sus brazos
Entonces nuestros cuerpos se confunden
y te voy amando palmo a palmo,
sembrando con mis besos tu terreno
como un agricultor que labra un campo
después de un breve y silencioso lapso,
me parece ver que sobre el sol poniente
se remonta tu alma con los Astros
Rafael
Mi niña perfumada y tierna
con cielo en los ojos y sangre en los labios
eres como un atardecer en en mar,
como una bandada de pájaros volando
A veces cuando entro a tus ojos
o me acurruco sobre tus pechos blancos,
siento latir tu corazón de miedo
como si mil fantasmas te estuvieran asustando
Sin embargo, cuando estamos solos
y desnudas tu cuerpo suspirando
te develas así, como un misterio,
Como una hostia de luz en el sagrario
Entonces se transforma todo
y hasta el viento nos adorna con sus ramos,
y el mar en su lecho se estremece
Con deseos de estrecharte entre sus brazos
Entonces nuestros cuerpos se confunden
y te voy amando palmo a palmo,
sembrando con mis besos tu terreno
como un agricultor que labra un campo
después de un breve y silencioso lapso,
me parece ver que sobre el sol poniente
se remonta tu alma con los Astros
Rafael
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