nuna
Poeta que considera el portal su segunda casa
Soy la que habíta enmudecida
entre los ocres de los trigos,
la secreta esencia cayendo de bruces
sobre los delicados brazos del viento,
sustancia del alma de infinito rastro
divulgando con gallardía
la grandeza de su océano,
mi nombre es agua, alhaja del cielo
derramada en silencio,
de entre los surcos del tiempo
recojo la solitaria espiga,
dosificando su germen
sobre los cantos del alba,
en procesión desfila mi aroma
empapada en aplausos celestes
y arrastrando con holgura
mis bocanadas de amor,
me expando libre y pura
entre las fibras de lo eterno.
NUNA.