Creo que podías haberte esforzado un poquito más. Empiezas con una comparación que todo el mundo ha utilizado alguna vez, desperdicias la oportunidad de dar pintura metafórica a los morados y las quemaduras, describes las cuitas de Lukas/Segismundo periodísticamente y luego te arrancas con la metáfora obvia de los cerrojos. Todo muy sentido y muy auténtico, pero sin correr ningún riesgo poético. Así no. Un saludo
No sabes Lluis Miquel cómo lamento haberte decepcionado de nuevo con este poema; creo que ya sé lo que pasa; hasta ahora no has visto nada técnicamente censurable en ninguno de los dos sonetos que me has analizado, o al menos nada me has dicho sobre si están bien o mal desde un punto de vista "formal", ¡menos mal!; tu crítica la llevas por el camino de que los he enfocado fatalmente en ambos casos, que no uso los recursos poéticos como lo harías tú, supongo que quieres decir.
Vamos por partes, que diría el gran Jack :
- Respecto a lo que dices de que empiezo con
"una comparación que todo el mundo ha usado alguna vez", pues sí es cierto y ha sido a posta : suelo emplear en mi poesía con frecuencia términos coloquiales , expresiones de la calle que se usan con frecuencia; me gusta hacerlo, de hecho en el soneto hay dos versos más (los que están con signos de interrogación) que son también expresiones bastante trilladas; ya me lo han señalado antes otros comentaristas en otros trabajos mios, pero no desde la crítica que invalida el poema sino desde la aprobación por la cercanía que dan los versos con esas características
- En este soneto he querido hacer además una especie de
crónica casi periodística (en eso has acertado con la frase :
"describes las cuitas de Lukas/Segismundo periodísticamente" pues a posta lo hice también) de ese terrible drama que es la violencia contra los niños en el seno de la familia, y quise hacerlo en primera persona pues así lo relata Suzanne Vega en su hermosa canción y porque pienso que eso da un mayor impacto al relato.
- Este tema, amigo, no quería tratarlo con adornos
pintando con metáforas los morados como me sugieres; he querido ser realista e impactante. En otros poemas y tratando otros asuntos correré todos los riesgos poéticos que crea conveniente, pero en este caso, desde luego que no si con ese lirismo quito fuerza a lo que quiero denunciar.
En resumidas cuentas creo que en ambas críticas te vas por la senda de que no te gusta como hago mis poemas; bueno, eso es cuestión de gustos, pues como verás en general los comentarios que me dejan van en dirección contraria a la tuya; puede ser que mi estilo, en general, sea de poca elevación lírica y de poco o mal uso de altos recursos poéticos; son poemas casi siempre bastante secillos los míos, Lluis Miquel; alguna vez me toca la musa más generosamente y me salen algo más apañaditos, pero yo conozco mis limitaciones y sé que eso es así; seguramente tú no las conoces tanto (mis limitaciones) y por eso te extrañan mis modos y de ahí que unas veces me mandes a
trabajar más y otras, como esta vez te despidas con un
"Así no"; pues así sí, amigo; así es como yo escribo, cada uno tiene sus formas y esta es la mía.
Por cierto y para terminar (que ya me estoy alargando demasiado) : esos modos de comentar mis poemas que tienes me recuerdan mucho a un cura que me amargó la vida en el bachillerato : "tienes que trabajar más, así no..." : ¡oye, es que me decía lo mismo que tú!
Un cordialísimo saludo con agradecimiento por estimular mis neuronas con comentarios como éste.