Mi padre.

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Pili Martí

Invitado
Nacido en una pequeña aldea de Galicia y en una familia de 12 hermanos, la miseria y el hambre fueron
sus compañeros y si la salud fallaba, había que recorrer 1o km a pie, para avisar a un curandero el único
que había, una hermana murió desangrada al tener el periodo y no saber detener la hemorragia, allí llovía
mucho e ir mojada cavando la tierra y cargando enormes pesos, la llevó a la muerte.
Pero mi padre era "listo" y se dedicaba a coger truchas del río con mucha agilidad, las vigilaba sin hacer ruido
y las apretaba, también subía a los árboles y cogía huevos de los nidos, es decir se alimentaba, pues
a ello añadía su ración de pan de centeno y aquel caldo en el que navegaban algunas berzas y patatas.
Tenía ingenio para huir del trabajo y en cierta ocasión dejó al pobre hermano, con las vacas y el carro
cargado de hierba pues este cuando vió que no podían las vacas tirar, fue atrás y ya se había largado.
Fue ateo desde pequeño y en cierta ocasión emborrachó al cura con orujo,...el hacía ver que bebía
pero tiraba el contenido de cada vaso con disimulo. Una vez el hombre estuvo bien ebrio y paseando
le pregunto "Don Manuel de Dios ¿usted que piensa? "Hijo mío lo que hay sobre mi sombrero ni bajo
mis zapatos, nadie lo sabe". En aquella galicia tan religiosa y creyente, mi padre no podía decir nada
pues el suyo le pegaba con una cuerda, sin embargo yo me sorprendo de que un sacerdote que
hacia grandes homilías y asustaba con el "fuego eterno" a todos, llegara a reconocer que mentía.
Pese a ser analfabeto, pues apenas fue a la escuela aun sabia mal escribir y leer.
Tenía un talento natural, era pequeño y nervioso con el carácter fuerte, al llegar a Barcelona
aprendió a conducir y el oficio de mecánico, tenía una memoria prodigiosa. Pronto fue imprescindible
en la única fábrica de reparación de piezas de automóviles que había en la ciudad se llamaba "el cementerio
del automóvil", los 4 ricos dueños de fábricas (entonces abundaba la industria textil, sobre todo), iban allí
a reparar sus autos y siempre preguntaban por "aquel chico gallego, tan simpático", y siendo gandul
para la tierra, fue trabajador para colocarse debajo de los coches y cambiar piezas. No podían prescindir
de el y le acortaron las vacaciones de 2 meses a 1, lo reclamaban los clientes. Era valiente y fuerte
pues conducía el armamento en la batalla del Ebro y allí vio muchos jóvenes moribundos llamando a su
madre, sufrió mucho y ello le violentó el carácter, por ello creo que huía de cualquier desgracia humana.
En el campo de concentración donde fue a parar, morían muchos llenos de piojos todos y de hambre, el
era muy delgado y de poco comer y resistió, los jefes decían "a rojillos" con menosprecio y mi padre
con su fuerte carácter se cansó y les dijo yo no soy de "ningún partido político" (en eso tuvo cuidado),
y luego de nombrarlos todos dijo ¿saben de que partido soy? del del trabajo, le querían azotar pero un
cabo lo impidió "el chico a dicho la verdad", entonces te disparaban por menos de nada, pero el se arriesgó harto ya.
Y no sigo, pues necesitaría un libro bien gordo para explicar su historia, murió a los 89 años.

Pili Marti
 
Última edición por un moderador:
Estas son historias que se las eterniza para siempre,
son parte de la vida misma de las que se siente, más
que sano orgullo, se haber sido cobijado de pobreza.
Así era mi padre.

Nacido en una pequeña aldea de Galicia y en una familia de 12 hermanos, la miseria y el hambre fueron
sus compañeros y si la salud fallaba, había que recorrer 1o km a pie, para avisar a un curandero el único
que había, una hermana murió desangrada al tener el periodo y no saber detener la hemorragia, allí llovía
mucho e ir mojada cavando la tierra y cargando enormes pesos, la llevó a la muerte.
Pero mi padre era "listo" y se dedicaba a coger truchas del río con mucha agilidad, las vigilaba sin hacer ruido
y las apretaba, también subía a los árboles y cogía huevos de los nidos, es decir se alimentaba, pues
a ello añadía su ración de pan de centeno y aquel caldo en el que navegaban algunas berzas y patatas.
Tenía ingenio para huir del trabajo y en cierta ocasión dejó al pobre hermano, con las vacas y el carro
cargado de hierba pues este cuando vió que no podían las vacas tirar, fue atrás y ya se había largado.
Fue ateo desde pequeño y en cierta ocasión emborrachó al cura con orujo,...el hacía ver que bebía
pero tiraba el contenido de cada vaso con disimulo. Una vez el hombre estuvo bien ebrio y paseando
le pregunto "Don Manuel de Dios ¿usted que piensa? "Hijo mío lo que hay sobre mi sombrero ni bajo
mis zapatos, nadie lo sabe". En aquella galicia tan religiosa y creyente, mi padre no podía decir nada
pues el suyo le pegaba con una cuerda, sin embargo yo me sorprendo de que un sacerdote que
hacia grandes homilías y asustaba con el "fuego eterno" a todos, llegara a reconocer que mentía.
Pese a ser analfabeto, pues apenas fue a la escuela aun sabia mal escribir y leer.
Tenía un talento natural, era pequeño y nervioso con el carácter fuerte, al llegar a Barcelona
aprendió a conducir y el oficio de mecánico, tenía una memoria prodigiosa. Pronto fue imprescindible
en la única fábrica de reparación de piezas de automóviles que había en la ciudad se llamaba "el cementerio
del automóvil", los 4 ricos dueños de fábricas (entonces abundaba la industria textil, sobre todo), iban allí
a reparar sus autos y siempre preguntaban por "aquel chico gallego, tan simpático", y siendo gandul
para la tierra, fue trabajador para colocarse debajo de los coches y cambiar piezas. No podían prescindir
de el y le acortaron las vacaciones de 2 meses a 1, lo reclamaban los clientes. Era valiente y fuerte
pues conducía el armamento en la batalla del Ebro y allí vio muchos jóvenes moribundos llamando a su
madre, sufrió mucho y ello le violentó el carácter, por ello creo que huía de cualquier desgracia humana.
En el campo de concentración donde fue a parar, morían muchos llenos de piojos todos y de hambre, el
era muy delgado y de poco comer y resistió, los jefes decían "a rojillos" con menosprecio y mi padre
con su fuerte carácter se cansó y les dijo yo no soy de "ningún partido político" (en eso tuvo cuidado),
y luego de nombrarlos todos dijo ¿saben de que partido soy? del del trabajo, le querían azotar pero un
cabo lo impidió "el chico a dicho la verdad", entonces te disparaban por menos de nada, pero el se arriesgó harto ya.
Y no sigo, pues necesitaría un libro bien gordo para explicar su historia, murió a los 88 años.

Pili Marti
 
Nacido en una pequeña aldea de Galicia y en una familia de 12 hermanos, la miseria y el hambre fueron
sus compañeros y si la salud fallaba, había que recorrer 1o km a pie, para avisar a un curandero el único
que había, una hermana murió desangrada al tener el periodo y no saber detener la hemorragia, allí llovía
mucho e ir mojada cavando la tierra y cargando enormes pesos, la llevó a la muerte.
Pero mi padre era "listo" y se dedicaba a coger truchas del río con mucha agilidad, las vigilaba sin hacer ruido
y las apretaba, también subía a los árboles y cogía huevos de los nidos, es decir se alimentaba, pues
a ello añadía su ración de pan de centeno y aquel caldo en el que navegaban algunas berzas y patatas.
Tenía ingenio para huir del trabajo y en cierta ocasión dejó al pobre hermano, con las vacas y el carro
cargado de hierba pues este cuando vió que no podían las vacas tirar, fue atrás y ya se había largado.
Fue ateo desde pequeño y en cierta ocasión emborrachó al cura con orujo,...el hacía ver que bebía
pero tiraba el contenido de cada vaso con disimulo. Una vez el hombre estuvo bien ebrio y paseando
le pregunto "Don Manuel de Dios ¿usted que piensa? "Hijo mío lo que hay sobre mi sombrero ni bajo
mis zapatos, nadie lo sabe". En aquella galicia tan religiosa y creyente, mi padre no podía decir nada
pues el suyo le pegaba con una cuerda, sin embargo yo me sorprendo de que un sacerdote que
hacia grandes homilías y asustaba con el "fuego eterno" a todos, llegara a reconocer que mentía.
Pese a ser analfabeto, pues apenas fue a la escuela aun sabia mal escribir y leer.
Tenía un talento natural, era pequeño y nervioso con el carácter fuerte, al llegar a Barcelona
aprendió a conducir y el oficio de mecánico, tenía una memoria prodigiosa. Pronto fue imprescindible
en la única fábrica de reparación de piezas de automóviles que había en la ciudad se llamaba "el cementerio
del automóvil", los 4 ricos dueños de fábricas (entonces abundaba la industria textil, sobre todo), iban allí
a reparar sus autos y siempre preguntaban por "aquel chico gallego, tan simpático", y siendo gandul
para la tierra, fue trabajador para colocarse debajo de los coches y cambiar piezas. No podían prescindir
de el y le acortaron las vacaciones de 2 meses a 1, lo reclamaban los clientes. Era valiente y fuerte
pues conducía el armamento en la batalla del Ebro y allí vio muchos jóvenes moribundos llamando a su
madre, sufrió mucho y ello le violentó el carácter, por ello creo que huía de cualquier desgracia humana.
En el campo de concentración donde fue a parar, morían muchos llenos de piojos todos y de hambre, el
era muy delgado y de poco comer y resistió, los jefes decían "a rojillos" con menosprecio y mi padre
con su fuerte carácter se cansó y les dijo yo no soy de "ningún partido político" (en eso tuvo cuidado),
y luego de nombrarlos todos dijo ¿saben de que partido soy? del del trabajo, le querían azotar pero un
cabo lo impidió "el chico a dicho la verdad", entonces te disparaban por menos de nada, pero el se arriesgó harto ya.
Y no sigo, pues necesitaría un libro bien gordo para explicar su historia, murió a los 88 años.

Pili Marti

Mi querida PILI, que padre el que tuviste, eso dice mucho de ti y tu sensibilidad poética, me encantó, mil besos para ti mi bonita.
 
Gracias estimada Nancy, mi padre fue un hombre con un saber natural y sin miedo. Se valió por si mismo.
Si el azar no hubiera sido tan duro al extremo que yo hubiera preferido pedir limosna, antes que
pasar por aquel dolor tan grande que supuso que mi hermana muriera, habría hecho fortuna, aparte del trabajo se dedicaba a la compra de piezas como chatarra en los encantes, símil del rastro madrileño.
Sacaba miles de pesetas de entonces por cada una de ellas.
Un analfabeto...que no necesito de libros.
Te abrazo Nancy, gracias por acompañarme. Pili Martí
 
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Nacido en una pequeña aldea de Galicia y en una familia de 12 hermanos, la miseria y el hambre fueron
sus compañeros y si la salud fallaba, había que recorrer 1o km a pie, para avisar a un curandero el único
que había, una hermana murió desangrada al tener el periodo y no saber detener la hemorragia, allí llovía
mucho e ir mojada cavando la tierra y cargando enormes pesos, la llevó a la muerte.
Pero mi padre era "listo" y se dedicaba a coger truchas del río con mucha agilidad, las vigilaba sin hacer ruido
y las apretaba, también subía a los árboles y cogía huevos de los nidos, es decir se alimentaba, pues
a ello añadía su ración de pan de centeno y aquel caldo en el que navegaban algunas berzas y patatas.
Tenía ingenio para huir del trabajo y en cierta ocasión dejó al pobre hermano, con las vacas y el carro
cargado de hierba pues este cuando vió que no podían las vacas tirar, fue atrás y ya se había largado.
Fue ateo desde pequeño y en cierta ocasión emborrachó al cura con orujo,...el hacía ver que bebía
pero tiraba el contenido de cada vaso con disimulo. Una vez el hombre estuvo bien ebrio y paseando
le pregunto "Don Manuel de Dios ¿usted que piensa? "Hijo mío lo que hay sobre mi sombrero ni bajo
mis zapatos, nadie lo sabe". En aquella galicia tan religiosa y creyente, mi padre no podía decir nada
pues el suyo le pegaba con una cuerda, sin embargo yo me sorprendo de que un sacerdote que
hacia grandes homilías y asustaba con el "fuego eterno" a todos, llegara a reconocer que mentía.
Pese a ser analfabeto, pues apenas fue a la escuela aun sabia mal escribir y leer.
Tenía un talento natural, era pequeño y nervioso con el carácter fuerte, al llegar a Barcelona
aprendió a conducir y el oficio de mecánico, tenía una memoria prodigiosa. Pronto fue imprescindible
en la única fábrica de reparación de piezas de automóviles que había en la ciudad se llamaba "el cementerio
del automóvil", los 4 ricos dueños de fábricas (entonces abundaba la industria textil, sobre todo), iban allí
a reparar sus autos y siempre preguntaban por "aquel chico gallego, tan simpático", y siendo gandul
para la tierra, fue trabajador para colocarse debajo de los coches y cambiar piezas. No podían prescindir
de el y le acortaron las vacaciones de 2 meses a 1, lo reclamaban los clientes. Era valiente y fuerte
pues conducía el armamento en la batalla del Ebro y allí vio muchos jóvenes moribundos llamando a su
madre, sufrió mucho y ello le violentó el carácter, por ello creo que huía de cualquier desgracia humana.
En el campo de concentración donde fue a parar, morían muchos llenos de piojos todos y de hambre, el
era muy delgado y de poco comer y resistió, los jefes decían "a rojillos" con menosprecio y mi padre
con su fuerte carácter se cansó y les dijo yo no soy de "ningún partido político" (en eso tuvo cuidado),
y luego de nombrarlos todos dijo ¿saben de que partido soy? del del trabajo, le querían azotar pero un
cabo lo impidió "el chico a dicho la verdad", entonces te disparaban por menos de nada, pero el se arriesgó harto ya.
Y no sigo, pues necesitaría un libro bien gordo para explicar su historia, murió a los 88 años.

Pili Marti


Es impresionante la capacidad de sufrimiento que tenían nuestros padres y abuelos. Hoy somos mucho más vulnerables, pues abrigados de mil quejas aún tenemos más de lo que nos podemos comer. (Mejor que no nos falte) Y que no vuelvan aquellos tiempos en los que los derechos humanos estaban ausentes en todo necesitado que los implorara.
Me haces reflexionar con las mil historias personales de mi familia, creo que todos tenemos mucho por escribir y que agradecer a tan valientes hombres y mujeres que forjaron a pulso nuestras familias actuales.
¡UN HURRA POR ELLOS!
Alegre paz PILI, un gusto acompañarte en tu generosa entrega.
Vidal
 
Gracias por compartir una parte de la historia de tu padre que por lo que leí era un gran hombre y no necesito de los libros para trabajar y es que no todo se aprende en los libros sino en la vida diaria que es donde se aprende mas. Me hiciste recordar a mi padre. Al leer tu relato se estremeció mi corazón y sabes? Me gustaría leer más acerca de tu padre pues creo que tuvo una vida muy interesante. Un abrazo y Bendiciones.
 
Me alegro RAMIRO, que tu padre también fuera valiente y luchador. Un abrazo amigo.
 
Manfred no nací valiente, fuerte, ni lista como el... ojalá. Gracias por estar y muchos abrazos. Pili
 
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Joblam la posteridad sois vosotros. Gracias por estar. Bendiciones.
 
Nacido en una pequeña aldea de Galicia y en una familia de 12 hermanos, la miseria y el hambre fueron
sus compañeros y si la salud fallaba, había que recorrer 1o km a pie, para avisar a un curandero el único
que había, una hermana murió desangrada al tener el periodo y no saber detener la hemorragia, allí llovía
mucho e ir mojada cavando la tierra y cargando enormes pesos, la llevó a la muerte.
Pero mi padre era "listo" y se dedicaba a coger truchas del río con mucha agilidad, las vigilaba sin hacer ruido
y las apretaba, también subía a los árboles y cogía huevos de los nidos, es decir se alimentaba, pues
a ello añadía su ración de pan de centeno y aquel caldo en el que navegaban algunas berzas y patatas.
Tenía ingenio para huir del trabajo y en cierta ocasión dejó al pobre hermano, con las vacas y el carro
cargado de hierba pues este cuando vió que no podían las vacas tirar, fue atrás y ya se había largado.
Fue ateo desde pequeño y en cierta ocasión emborrachó al cura con orujo,...el hacía ver que bebía
pero tiraba el contenido de cada vaso con disimulo. Una vez el hombre estuvo bien ebrio y paseando
le pregunto "Don Manuel de Dios ¿usted que piensa? "Hijo mío lo que hay sobre mi sombrero ni bajo
mis zapatos, nadie lo sabe". En aquella galicia tan religiosa y creyente, mi padre no podía decir nada
pues el suyo le pegaba con una cuerda, sin embargo yo me sorprendo de que un sacerdote que
hacia grandes homilías y asustaba con el "fuego eterno" a todos, llegara a reconocer que mentía.
Pese a ser analfabeto, pues apenas fue a la escuela aun sabia mal escribir y leer.
Tenía un talento natural, era pequeño y nervioso con el carácter fuerte, al llegar a Barcelona
aprendió a conducir y el oficio de mecánico, tenía una memoria prodigiosa. Pronto fue imprescindible
en la única fábrica de reparación de piezas de automóviles que había en la ciudad se llamaba "el cementerio
del automóvil", los 4 ricos dueños de fábricas (entonces abundaba la industria textil, sobre todo), iban allí
a reparar sus autos y siempre preguntaban por "aquel chico gallego, tan simpático", y siendo gandul
para la tierra, fue trabajador para colocarse debajo de los coches y cambiar piezas. No podían prescindir
de el y le acortaron las vacaciones de 2 meses a 1, lo reclamaban los clientes. Era valiente y fuerte
pues conducía el armamento en la batalla del Ebro y allí vio muchos jóvenes moribundos llamando a su
madre, sufrió mucho y ello le violentó el carácter, por ello creo que huía de cualquier desgracia humana.
En el campo de concentración donde fue a parar, morían muchos llenos de piojos todos y de hambre, el
era muy delgado y de poco comer y resistió, los jefes decían "a rojillos" con menosprecio y mi padre
con su fuerte carácter se cansó y les dijo yo no soy de "ningún partido político" (en eso tuvo cuidado),
y luego de nombrarlos todos dijo ¿saben de que partido soy? del del trabajo, le querían azotar pero un
cabo lo impidió "el chico a dicho la verdad", entonces te disparaban por menos de nada, pero el se arriesgó harto ya.
Y no sigo, pues necesitaría un libro bien gordo para explicar su historia, murió a los 88 años.

Pili Marti

Buenas tardes Pili:

Con lo dicho y leído, me ha valido para adentrarme en ese padre, y en la hija que escribe. que tanto aporta en breves letras, pues no podemos en apenas unas líneas narrar una historia tan grande de emociones y miserias.

Pili, es un honor aprender tantas cosas , leyéndote y siento amiga tuya.

Un abrazo.
 
Gracias Vital, fueron muy trabajadores y sufridos, algunos dejaron sus vidas, mi padre tuvo suerte era delgado,
nervioso y muy fuerte, cuando sufrió el paludismo en Larache, donde hizo "la mili" el Dr, le preguntaba "¿como está
muchacho" y el decía "pues bien Dr", como le verían que lo mandaron para Galicia de permiso 1 mes, en aquellos tiempos, hay muchas cosas que hablar de él.
Un abrazo amigo. Pili
 
Nacido en una pequeña aldea de Galicia y en una familia de 12 hermanos, la miseria y el hambre fueron
sus compañeros y si la salud fallaba, había que recorrer 1o km a pie, para avisar a un curandero el único
que había, una hermana murió desangrada al tener el periodo y no saber detener la hemorragia, allí llovía
mucho e ir mojada cavando la tierra y cargando enormes pesos, la llevó a la muerte.
Pero mi padre era "listo" y se dedicaba a coger truchas del río con mucha agilidad, las vigilaba sin hacer ruido
y las apretaba, también subía a los árboles y cogía huevos de los nidos, es decir se alimentaba, pues
a ello añadía su ración de pan de centeno y aquel caldo en el que navegaban algunas berzas y patatas.
Tenía ingenio para huir del trabajo y en cierta ocasión dejó al pobre hermano, con las vacas y el carro
cargado de hierba pues este cuando vió que no podían las vacas tirar, fue atrás y ya se había largado.
Fue ateo desde pequeño y en cierta ocasión emborrachó al cura con orujo,...el hacía ver que bebía
pero tiraba el contenido de cada vaso con disimulo. Una vez el hombre estuvo bien ebrio y paseando
le pregunto "Don Manuel de Dios ¿usted que piensa? "Hijo mío lo que hay sobre mi sombrero ni bajo
mis zapatos, nadie lo sabe". En aquella galicia tan religiosa y creyente, mi padre no podía decir nada
pues el suyo le pegaba con una cuerda, sin embargo yo me sorprendo de que un sacerdote que
hacia grandes homilías y asustaba con el "fuego eterno" a todos, llegara a reconocer que mentía.
Pese a ser analfabeto, pues apenas fue a la escuela aun sabia mal escribir y leer.
Tenía un talento natural, era pequeño y nervioso con el carácter fuerte, al llegar a Barcelona
aprendió a conducir y el oficio de mecánico, tenía una memoria prodigiosa. Pronto fue imprescindible
en la única fábrica de reparación de piezas de automóviles que había en la ciudad se llamaba "el cementerio
del automóvil", los 4 ricos dueños de fábricas (entonces abundaba la industria textil, sobre todo), iban allí
a reparar sus autos y siempre preguntaban por "aquel chico gallego, tan simpático", y siendo gandul
para la tierra, fue trabajador para colocarse debajo de los coches y cambiar piezas. No podían prescindir
de el y le acortaron las vacaciones de 2 meses a 1, lo reclamaban los clientes. Era valiente y fuerte
pues conducía el armamento en la batalla del Ebro y allí vio muchos jóvenes moribundos llamando a su
madre, sufrió mucho y ello le violentó el carácter, por ello creo que huía de cualquier desgracia humana.
En el campo de concentración donde fue a parar, morían muchos llenos de piojos todos y de hambre, el
era muy delgado y de poco comer y resistió, los jefes decían "a rojillos" con menosprecio y mi padre
con su fuerte carácter se cansó y les dijo yo no soy de "ningún partido político" (en eso tuvo cuidado),
y luego de nombrarlos todos dijo ¿saben de que partido soy? del del trabajo, le querían azotar pero un
cabo lo impidió "el chico a dicho la verdad", entonces te disparaban por menos de nada, pero el se arriesgó harto ya.
Y no sigo, pues necesitaría un libro bien gordo para explicar su historia, murió a los 89 años.

Pili Marti



Grandioso y entretenido texto.

Un pequeño gran homenaje a un gran hombre.

Saludos amiga.
 
Es una historia conmovedora, algunas realidades son más duras pero son parte de quienes somos, me alegro que hayas compartido parte de su historia, es valiente y le habrá gustado seguramente. Un abrazo Pilita
 
Querida Lou si, es algo digno de explicar su vida durísima y como la afrontó, sin perder su sentido del humor ni la entrega generosa a sus
amigos, y teniéndolo en cuenta todo mi padre fue un ejemplo de vitalidad, para tantos que con mucho menos, nos derrumbamos.
Sería bueno para muchos que siguiera, el espacio necesario lo impide. Un ejplo te dejo, cuando lo operaron de piedras en el riñón, tenía ya
66 años, y era el único que se levantaba (recién operado) y daba vueltas por la habitación contando chistes, un chico joven cuya operación no había ido bien sufría y quería suicidarse.
Pero el ver su vitalidad le animó y la amistad perduró luego, quizás sin el mismo saberlo había
salvado una vida, pero el chico de 3o años si lo sabía. Un abrazo querida niña. Pili
 
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Querida Lou si, es algo digno de explicar su vida durísima y como la afrontó, sin perder su sentido del humor ni la entrega generosa a sus
amigos, y teniéndolo en cuenta todo mi padre fue un ejemplo de vitalidad, para tantos que con mucho menos, nos derrumbamos.
Sería bueno para muchos que siguiera, el espacio necesario lo impide. Un ejplo te dejo, cuando lo operaron de piedras en el riñón, tenía ya
66 años, y era el único que se levantaba (recién operado) y daba vueltas por la habitación contando chistes, un muchacho jóven cuya operación
no había salido bien y sufría, quería suicidarse pero el ver su vitalidad le animó y la amistad perduró luego, quizás sin el mismo saberlo había
salvado una vida, pero el chico de 3o años si lo sabía. Un abrazo querida niña. Pili

Ay Pili, que orgullosa debes sentirte de tu padre! Que gran ejemplo para todos. Me hubiera gustado conocerlo. Personas como él se quedan en el corazón de quienes tuvieron la oportunidad de conocerlos. Me emociona mucho la historia de tu padre. Un abrazo querida amiga.
 
Luci ya contesto tu opinión acertada por demás, fue un hombre valiente y supo salirse con bien ante tanta adversidad, tenía una enorme vitalidad, aunque debido a cuanto vió, tenía un carácter muy fuerte era muy nervioso, eso sí.
Te abrazo y que pases un día estupendo. Pili
 
Última edición por un moderador:
Gracias José Andrea y confío haberle rendido en lo poco que escribí, el homenaje que se merecía una humanidad tan grande como vital y optimista...a pesar de todo, vivo ejplo. que como a otros, me ayuda a mí.
Un abrazo. Pili
 
Supongo que desde el lugar donde repose, estaría agradecido si lo leyera, era increible hasta para personas
de carrera, médicos, abogados, ingenieros con los que trató, tenía gracia les hacía reir, lo apreciaban.
Era un gran bailarín y bailando la "muiñeira", punteaba con tal rapidez que casi no se le veían los pies
reiamos mucho. Un abrazo, me extendí, es difícil la brevedad hablando de el. He querido que le conocieras un poco más, Te abrazo agradecida Lou. Pili
 
Última edición por un moderador:
Gracias Brise solo dejé un pincelada sobre su carácter desde sus inicios y juventud, no pude alargarme más pues su vida estuvo llena de acontecimientos, que dan buena medida de su generosidad y valor.
Gracias de nuevo por acompañarme en algo que tanto me atañe. Se feliz Pili
 
Última edición por un moderador:
Historia conocida querida amiga
y más que repetida en esa España negra
que a pesar de todo dio grandes hombres como tu padre,
hombres que a pesar de su pequeñez eran grandes seres humanos
y cuyas historias siguen viviendo en aquellos que le recuerdan con amor y con cariño.
Encantado Pili de pasar y conocer a tu padre
que sigue vivo en tu recuerdo.
Un beso, debes estar muy orgullosa que haber nacido de tan excelente tronco.
 
Hola Pili, dramatica esa historia de tu padre tan común en esos durisimos tiempos. Tu padre por lo que dices fue un valiente y supo con su empuje y su inteligencia, salir adelante y cambiar, quizás, su destino. No me extraña que te sientas orgullosa de el y que hayas querido contar parte de su historia. Lo has contado, además, muy bien, te mando un beso, Pili
 
Nacido en una pequeña aldea de Galicia y en una familia de 12 hermanos, la miseria y el hambre fueron
sus compañeros y si la salud fallaba, había que recorrer 1o km a pie, para avisar a un curandero el único
que había, una hermana murió desangrada al tener el periodo y no saber detener la hemorragia, allí llovía
mucho e ir mojada cavando la tierra y cargando enormes pesos, la llevó a la muerte.
Pero mi padre era "listo" y se dedicaba a coger truchas del río con mucha agilidad, las vigilaba sin hacer ruido
y las apretaba, también subía a los árboles y cogía huevos de los nidos, es decir se alimentaba, pues
a ello añadía su ración de pan de centeno y aquel caldo en el que navegaban algunas berzas y patatas.
Tenía ingenio para huir del trabajo y en cierta ocasión dejó al pobre hermano, con las vacas y el carro
cargado de hierba pues este cuando vió que no podían las vacas tirar, fue atrás y ya se había largado.
Fue ateo desde pequeño y en cierta ocasión emborrachó al cura con orujo,...el hacía ver que bebía
pero tiraba el contenido de cada vaso con disimulo. Una vez el hombre estuvo bien ebrio y paseando
le pregunto "Don Manuel de Dios ¿usted que piensa? "Hijo mío lo que hay sobre mi sombrero ni bajo
mis zapatos, nadie lo sabe". En aquella galicia tan religiosa y creyente, mi padre no podía decir nada
pues el suyo le pegaba con una cuerda, sin embargo yo me sorprendo de que un sacerdote que
hacia grandes homilías y asustaba con el "fuego eterno" a todos, llegara a reconocer que mentía.
Pese a ser analfabeto, pues apenas fue a la escuela aun sabia mal escribir y leer.
Tenía un talento natural, era pequeño y nervioso con el carácter fuerte, al llegar a Barcelona
aprendió a conducir y el oficio de mecánico, tenía una memoria prodigiosa. Pronto fue imprescindible
en la única fábrica de reparación de piezas de automóviles que había en la ciudad se llamaba "el cementerio
del automóvil", los 4 ricos dueños de fábricas (entonces abundaba la industria textil, sobre todo), iban allí
a reparar sus autos y siempre preguntaban por "aquel chico gallego, tan simpático", y siendo gandul
para la tierra, fue trabajador para colocarse debajo de los coches y cambiar piezas. No podían prescindir
de el y le acortaron las vacaciones de 2 meses a 1, lo reclamaban los clientes. Era valiente y fuerte
pues conducía el armamento en la batalla del Ebro y allí vio muchos jóvenes moribundos llamando a su
madre, sufrió mucho y ello le violentó el carácter, por ello creo que huía de cualquier desgracia humana.
En el campo de concentración donde fue a parar, morían muchos llenos de piojos todos y de hambre, el
era muy delgado y de poco comer y resistió, los jefes decían "a rojillos" con menosprecio y mi padre
con su fuerte carácter se cansó y les dijo yo no soy de "ningún partido político" (en eso tuvo cuidado),
y luego de nombrarlos todos dijo ¿saben de que partido soy? del del trabajo, le querían azotar pero un
cabo lo impidió "el chico a dicho la verdad", entonces te disparaban por menos de nada, pero el se arriesgó harto ya.
Y no sigo, pues necesitaría un libro bien gordo para explicar su historia, murió a los 89 años.

Pili Marti
Ayyy Pili, qué conmovedora es la historia de tu querido padre, hombre digno de admirar, que supo luchar y ganar el pan para su familia aún en las peores circunstancias. Te tienes que sentir orgullosa como hija. Me ha atrapado la lectura de tu bella prosa, se lee con fluidez y entusiasmo. Feliz de leerte siempre. Besazos con cariño y admiración.
 
Gracias en nombre de todos aquellos valientes que superaron tanta dureza desde la niñez, a quienes sobrevivieron y los que
perecieron en la batalla de la vida o en la guerra, muchos en plena juventud, en nombre de todos estos héroes olvidados, a veces,
gracias, mi padre nunca tuvo miedo y dió la cara ante el enemigo, cuando le pareció injusto lo que decían jugándose la vida. Con mi padre los he recordado a todos/as. Pues las mujeres sufrieron mucho y algunas embarazadas o con niños pequeños, fueron fusiladas
por dar sangre a los heridos o resguardarlos en sus casas, para que no los mataran. En el fatídico y recordado "campo de la bota" de
Barcelona. Un abrazo mi amigo Eladio. Pili
 
Última edición por un moderador:
Gracias Esther, perteneció a la época de los valientes y luchadores, pues hubieron luego de una "mili" durísima,(a muchos les tocaba hacerla en Africa) que pasar una guerra, y estar en campos de concentración...pero el no tener miedo, dado su carácter nervioso que
se revelaba contra la injusticia y muy delgado, le ayudó a sobrevivir...y no perdió su sentido del humor ni de la amistad, siguió con
su vitalidad, algo que admiré mucho, pocas veces nombraba su pasado.
Un abrazo amigo. Pili
 
Gracias Lomita, por tu agradable opinión, mas que orgullosa siento admiración por su fuerza, es cierto, supo salir adelante.
Un abrazo mi niña. Pili
 
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