ANABIL CUADRA
Poeta fiel al portal
I
AGONÍA
En un campo de avispas he caído
de podridas lancetas venenosas
que en silencio a mi cuerpo lo han roído.
Carroñeras, amargas y viciosas;
descompuesto me llevan a su nido
con sus cómplices lenguas ponzoñosas.
Se festinan en noches desmedidas
que no saben el don de la belleza;
pestilentes esparcen la pobreza
lastimosa y promiscua de sus vidas.
En paredes esperan escondidas
y las sombras las visten con destreza,
sin tener el cuidado ni nobleza
de cubrir mis agónicas heridas.
II
MUERTE
Yace mi cuerpo inerte y corrompido,
ya no me sirve , menos pertenece;
vuelve a la tierra seca que atardece
donde germinan llantos y el olvido.
Muere la pena ,muere lo sufrido
nada me daña ;nada me padece;
quieta la carne; rauda palidece
para quedar en huesos convertido.
Mudo carcome el tiempo por su paso
sordo a mis ciegos gritos espectrales,
lejos me voy, me pierdo en el ocaso.
ser consumido, larvas infernales,
dejo mi frágil trozo de retazo,
vuelvo al silencio, vuelvo a los umbrales.
III
LIMBO
Cansado por la espera; torturas y agonías,
el limbo canceroso consume lo que veo;
se come los segundos ; las horas y los días;
defeca la conciencia; la vida y el deseo.
Perdido en el silencio, resuenan herejías
colmadas de oraciones con verbos que no creo
que cuentan de promesas y falsas utopías;
testigos las paredes del fallo que no veo.
Cegada la justicia con vendas transparentes
martillan su mentira de justa humanidad
me clavan con lujuria mis manos inocentes.
Cercana se divisa la cruel fatalidad,
lejana se diluyen las dulces e inocentes
imágenes benditas de mi felicidad.
IV
INFIERNO
Bajo a lo más profundo del infierno
donde domina fiel la oscuridad,
caen podridos verbos de maldad;
cuerpos fornican, ciegos del invierno.
Beben la miel del chivo con su cuerno;
claman caídos ángeles piedad,
mientras se crujen dientes sin verdad
de almas que queman lentas en averno.
Paso por rojos valles de pesares
fríos de eternos cielos sin color
como los cuentos negros de juglares.
Brotan del suelo cuerpos con su hedor,
lentos transitan todos los lugares
fiel a sus noches llenos de dolor.
V
SUFRIMIENTO
Saboreo el dolor que me acongoja
y me llaga de amargo sufrimiento.
Mi señor, ¡libradme del tormento!
que tu mano amorosa me recoja.
Protegedme del fuego que me moja,
y elimina al demonio con tu adviento;
regocija mi espíritu sediento,
¡sostenedme!, la rama se deshoja.
Muy pesada la cruz que me acompaña
y lejano parece terminar,
mas, mi Dios el dolor en ti no daña.
En jornadas tortuosas al pasar
que la muerte no muestre su guadaña,
y alejadme del mal al despertar.
VI
RESCATE
Rugen las puertas blancas de los cielos,
llega señor, tu mano poderosa;
siento su ser que emerge de la fosa
sobre las negras noches de desvelos.
Ángeles cantan coros a sus vuelos:
¡Dios, salvación, mi gloria majestuosa,
vida en la muerte, dicha generosa! ;
mientras la luz me saca con sus velos.
Uno me vuelve Dios al infinito
pleno de gozo , lleno de pasión;
sueño , despierto, muero y resucito.
Vuelvo a la tierra, llevo la oración,
breve es el tiempo , justo en lo bendito;
Dios, mi rescate eterno y salvación.
AGONÍA
En un campo de avispas he caído
de podridas lancetas venenosas
que en silencio a mi cuerpo lo han roído.
Carroñeras, amargas y viciosas;
descompuesto me llevan a su nido
con sus cómplices lenguas ponzoñosas.
Se festinan en noches desmedidas
que no saben el don de la belleza;
pestilentes esparcen la pobreza
lastimosa y promiscua de sus vidas.
En paredes esperan escondidas
y las sombras las visten con destreza,
sin tener el cuidado ni nobleza
de cubrir mis agónicas heridas.
II
MUERTE
Yace mi cuerpo inerte y corrompido,
ya no me sirve , menos pertenece;
vuelve a la tierra seca que atardece
donde germinan llantos y el olvido.
Muere la pena ,muere lo sufrido
nada me daña ;nada me padece;
quieta la carne; rauda palidece
para quedar en huesos convertido.
Mudo carcome el tiempo por su paso
sordo a mis ciegos gritos espectrales,
lejos me voy, me pierdo en el ocaso.
ser consumido, larvas infernales,
dejo mi frágil trozo de retazo,
vuelvo al silencio, vuelvo a los umbrales.
III
LIMBO
Cansado por la espera; torturas y agonías,
el limbo canceroso consume lo que veo;
se come los segundos ; las horas y los días;
defeca la conciencia; la vida y el deseo.
Perdido en el silencio, resuenan herejías
colmadas de oraciones con verbos que no creo
que cuentan de promesas y falsas utopías;
testigos las paredes del fallo que no veo.
Cegada la justicia con vendas transparentes
martillan su mentira de justa humanidad
me clavan con lujuria mis manos inocentes.
Cercana se divisa la cruel fatalidad,
lejana se diluyen las dulces e inocentes
imágenes benditas de mi felicidad.
IV
INFIERNO
Bajo a lo más profundo del infierno
donde domina fiel la oscuridad,
caen podridos verbos de maldad;
cuerpos fornican, ciegos del invierno.
Beben la miel del chivo con su cuerno;
claman caídos ángeles piedad,
mientras se crujen dientes sin verdad
de almas que queman lentas en averno.
Paso por rojos valles de pesares
fríos de eternos cielos sin color
como los cuentos negros de juglares.
Brotan del suelo cuerpos con su hedor,
lentos transitan todos los lugares
fiel a sus noches llenos de dolor.
V
SUFRIMIENTO
Saboreo el dolor que me acongoja
y me llaga de amargo sufrimiento.
Mi señor, ¡libradme del tormento!
que tu mano amorosa me recoja.
Protegedme del fuego que me moja,
y elimina al demonio con tu adviento;
regocija mi espíritu sediento,
¡sostenedme!, la rama se deshoja.
Muy pesada la cruz que me acompaña
y lejano parece terminar,
mas, mi Dios el dolor en ti no daña.
En jornadas tortuosas al pasar
que la muerte no muestre su guadaña,
y alejadme del mal al despertar.
VI
RESCATE
Rugen las puertas blancas de los cielos,
llega señor, tu mano poderosa;
siento su ser que emerge de la fosa
sobre las negras noches de desvelos.
Ángeles cantan coros a sus vuelos:
¡Dios, salvación, mi gloria majestuosa,
vida en la muerte, dicha generosa! ;
mientras la luz me saca con sus velos.
Uno me vuelve Dios al infinito
pleno de gozo , lleno de pasión;
sueño , despierto, muero y resucito.
Vuelvo a la tierra, llevo la oración,
breve es el tiempo , justo en lo bendito;
Dios, mi rescate eterno y salvación.