No hay ningún problema con la modificación que has hecho, estimado. Yo no corregiré tu poema, por otra parte, serás tú el que lo corrijas, en todo caso, a la luz de mis observaciones si te resultan pertinentes.
En asuntos de nomenclatura y taxonomía de las formas poéticas hay escasos criterios establecidos, más bien hay tradiciones históricas y algunos mínimos criterios estéticos. No hubo un Linneo ni un Mendeleiev que vinieran a poner orden. Hay denominaciones que abarcan poemas de muy variadas estructuras (la «silva» por ejemplo) y otras que son más específicas, por ejemplo el «soneto». Pero no hay un criterio claro y bien establecido de cuando dos formas poéticas pueden «llamarse» de la misma manera, aunque si lo habría seguramente para establecer cuando son exactamente iguales. Ya en el primer siglo del soneto, por establecer una fecha diría de 1230 a 1330, surgieron variantes: si los primeros usaban rima cruzada en los cuartetos, ABAB, ya Petrarca a principios del siglo XIV le dio su preferencia a la rima abrazada en los cuartetos, ABBA. Fue a través de la divulgación del cancionero de Petrarca que el soneto se difundió en toda Europa, consolidándose en España por la obra de Garcilaso a mediados del siglo XVI: Garcilaso respetó la tradición petrarquista en cuanto a las rimas. A partir de allí siguió la historia del soneto en el siglo de oro, a principios del siglo XVII, grandes y pequeños poetas lo frecuentaron. En Inglaterra, aparentemente por ser las rimas en este idioma más escasas, surgió el soneto inglés con tres cuartetos de rimas diferentes y un pareado final, que Shakespeare llevó a su máxima gloria. El modernismo a fines del siglo XIX y principios del XX introdujo variantes, notablemente el soneto en alejandrinos. ¿Qué es un soneto? No soy yo quien para decirlo, prefiero remitirme a autores que han puesto esmero en sistematizar un poco estos intrincados asuntos, por ejemplo José Domínguez Caparrós en su Diccionario de Métrica Española.
En cuanto a tus preguntas sobre la denominación... hay una gran cantidad de poemas cuya forma no responde a una denominación específica, o responde a una que es tan amplia que es poco más que decir «poema». Teniendo la forma soneto una tan rica historia, me inclino personalmente por usar ese nombre solo para los poemas que responden, por lo menos en la estructura de rimas, a la tradición establecida. Suelo usar, en mis propios poemas, rimas distintas en los cuartetos: no los llamo sonetos, si otros quieren llamarlos así allá ellos.
Como supuse que eras, como tú mismo lo dices, neófito en estos asuntos, me pareció adecuado comentarte que tu poema no respondía estrictamente a lo que yo y otros mucho más autorizados que yo llamamos soneto.
Más allá de la denominación, asunto que espero haber aclarado, hay un criterio más racional si se quiere que hace a la funcionalidad de la rima en la definición de las formas. Hay un desequilibrio notable en tu poema, donde hay dos rimas que aparecen solo en dos versos y otras dos que aparecen en cinco. Esto hace que el primer cuarteto aparezca como desgajado del resto, dándole quizás un carácter introductorio que no veo asociado al contenido. Tema para reflexionar...
Dicho todo esto, te pregunto si quieres cambiar esto de las rimas o que procedamos al análisis de tu poema como está, que al fin y al cabo que yo lo considere o no un soneto es asunto secundario.
He revisado la métrica: el único detalle al que le buscaría una alternativa es el de la sinalefa en sexta de este verso:
No hay consuelo si no eres apreciado.
Las sinalefas debilitan los acentos, y el acento en sexta de este verso es esencial para el ritmo.
Tú dirás. Los otros detalles que veo son casi todos de puntuación, cuando quieras te los comento.
abrazo
Jorge